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Pilar Cernuda

CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Elección bochornosa

12/11/2021

PSOE y PP se han equivocado de forma rotunda con la elección de los cuatro nuevos miembros del Tribunal Constitucional. Con un agravante: que la equivocación abunda en la falta de entidad de los dos partidos mayoritarios para trabajar por los españoles y por el crédito de las instituciones, ya que han vuelto a anteponer sus intereses al bien común.

Con otro agravante más, que esta situación tan pésimamente resuelta no es producto de la urgencia para resolverla en breve plazo, sino que han tardad años en llegar a acuerdos sobre la renovación de las instituciones, y ha primado su deseo de colocar en esas instituciones a gente de su cuerda más que buscar a personas de consenso que podían tener el aval de todos los partidos. O, al menos, de los que respetan la Constitución. Que Ciudadanos se hayan desmarcado es significativo. Se trata de un partido que no se caracteriza por su empeño en empeñarse en mantener posiciones diferenciadas al margen de las decisiones de la mayoría.

Un país democrático no pude permitirse que se ponga en duda la independencia política de las instituciones del Estado. A lo largo de los años PP y PSOE han barrido para casa sin demasiado respeto a dar prioridad a los mejores aunque no fueran ideológicamente afines, lo que ha provocado que con frecuencia se han producido votaciones de escándalo en las instancias judiciales, con vocales votando a conveniencia de los partidos que les habían propuesto. Pero nunca como hasta ahora se había llevado hasta la obscenidad -sí, es una palabra fuerte- la elección de los cuatro nuevos miembros del Tribunal Constitucional. Nada menos que el Tribunal Constitucional, la institución que debe decidir a corto plazo sobre recursos de gran calado político.

La prueba de que se trataba de una propuesta inadmisible está en que nunca se había visto a tantos diputados decididos a no aceptar el enjuague. Debería dar vergüenza a Sánchez y Casado que este jueves se haya dicho que muchos de los diputados han ido a votar tapándose la nariz. Vaya ejemplo de ejercicio democrático…

El catedrático de Derecho Constitucional propuesto por el PP, Enrique Arnaldo, tiene un prestigio que nadie le discute, pero se han conocido irregularidades sonadas en el ejercicio de su profesión por incompatibilidades manifiestas, aparte de trabajos con el PP. También es cercana al PP Concha Espejel, hasta el punto de que compañeros de la Audiencia Nacional la apartaron del caso Gürtel; como es manifiestamente cercana al PSOE Inmaculada Montalbán, y muy próximo a Podemos Ramón Sáez, que absolvió a los asaltantes del Parlamento catalán, en el 2011, decisión revocada posteriormente por el Supremo. Los cuatro presentan un magnífico curriculum, pero cuando se forma parte de una institución del Estado hay que garantizar que a ese curriculum acompaña una impecable actitud de independencia y objetividad.

La renovación de cuatro vocales del TC no pasará a la historia como ejemplo de juego político responsable.