El Teléfono de la Esperanza atendió 2.100 llamadas en 2019

T.R
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Los problemas mentales, la soledad, el aislamiento, la depresión, los trastornos de ansiedad, la crisis vital y los conflictos familiares fueron las temáticas más comunes entre los usuarios

Imagen de un voluntario del Teléfono de la Esperanza mientras atiende una llamada. - Foto: Luis López Araico

El Teléfono de la Esperanza atendió a nivel nacional durante el pasado año 116.155 llamadas, lo cual supone un incremento de 1,6% respecto al año anterior, el 2018. En Albacete, este dispositivo de ayuda e intervención en situaciones de crisis recibió un total de 2.097 llamadas, el 60% de ellas de mujeres y el 40% restante de varones. El incremento con respecto a 2018 no es apenas significativo, porque durante ese año atendieron 2.050 llamadas de albacetenses.
La media de duración de las llamadas fue de 13 minutos. La mayoría de comunicaciones trataban situaciones de crisis, en concreto, en torno a un 80% de ellas, mientras que un 20% eran sólo de tipo informativo.
También las atenciones en la sede de la asociación sufrieron un incremento en 2019, al pasar de 65 personas atendidas y 332 entrevistas realizadas en 2018 a 99 usuarios tratados y 346 entrevistas. Además, se han abierto nuevas vías de comunicación mediante el correo electrónico y la web.
La psicóloga y coordinadora de programas del Teléfono de la Esperanza, Elena Vargas, se refirió al contenido de las llamas recibidas en el servicio, señalando que la mayoría de ellas eran por problemas psicológicos y psiquiátricos, problemas relacionales y familiares y de tipo asistencial y jurídico, aunque en menor medida. 
Vargas aseguró que «también un porcentaje importante de llamadas provienen de personas que tienen un conjunto de factores que les hacen necesitar un apoyo continuado a través del Teléfono, que es lo que denominamos llamantes habituales, personas que tienen algún tipo de patología crónica, con poco apoyo en su entorno y viven una situación de soledad».
La coordinadora de programas del Teléfono de la Esperanza, destacó como aspecto significativo del 2019 la realización cada vez mayor de actividades de prevención del suicidio. «Además del aumento de las llamadas con ideas suicidas, también el pasado año creció el número de personas jóvenes que demandaron atención especializada en la sede por atravesar situaciones de crisis con ideas suicidas». Por este motivo, este año abrirá un grupo de apoyo muto para jóvenes en esta situación, con capacidad para 10 plazas.
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