Un revulsivo para las zonas despobladas del país

S.L.H
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Proteger el medio ambiente será un revulsivo para las zonas despobladas. El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, apuesta por garantizar servicios «de calidad» para fijar población en zonas rurales sin detenerse en los costes

La Escuela de Administración Local de Toledo acoge hasta el jueves el Congreso Nacional de Medio Ambiente (Conama Local 2019).

Miles de personas marcharon este pasado domingo por el centro de Madrid para reivindicar soluciones urgentes para que el medio rural «no agonice». Un problema que ha entrado de lleno en la agenda política, empujado quizá por los inminentes procesos electorales.
El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, señaló ayer que el principal desafío del Gobierno de España frente al reto demográfico es «identificar nuevas oportunidades y reforzar las políticas para que la protección del medio ambiente ofrezca nuevas expectativas a las zonas rurales afectadas por la despoblación».
Así lo expresó durante la inauguración del Encuentro de Pueblos y Ciudades por la Sostenibilidad (’Conama Local 2019’), que se desarrolla en Toledo hasta este jueves día 4, en el que apostó por que las poblaciones y regiones afectadas por el despoblamiento «puedan hacer oír su voz» y ser «protagonistas» en un proceso en el que consideró que será «clave» aprovechar las oportunidades que ofrece la transición ecológica.
Morán hizo hincapié en que la despoblación de las zonas rurales es un fenómeno crecimiento en Europa y que en España los efectos son patentes y «se vienen agravando con el tiempo». En concreto, el 90% de la población, más de 42 millones de habitantes se concentran en 1.500 municipios ubicados en el 30% de la superficie; mientras que el 10% restante, algo más de 4,6 millones, habita el 70% restante del territorio, con una densidad media que apenas supera los 14 habitantes por metro cuadrado.
Esto significa que casi el 50% de los municipios de los más de 8.000 que hay en España está «en riesgo de despoblación», y el riesgo «es severo» en los municipios que tienen menos de 8 habitantes por metro cuadrado que son más de 38.
Morán lamentó que las políticas medioambientales se perciben, en ocasiones, como un freno al desarrollo, pero dijo que «en realidad son la única oportunidad que tienen para seguir incorporados al proceso de desarrollo».
Y agregó que las circunstancias de los pequeños municipios se ven agravadas por los efectos del cambio climático que, a su juicio, se manifiestan «con mayor virulencia» en los espacios rurales, por lo que advertió de los efectos en actividades como la agricultura, la ganadería, la pesca y la actividad forestal.
Por todo ello, consideró que el Gobierno está obligado a poner sobre la mesa respuestas al problema para atraer y fijar población en las zonas rurales, para lo cual apostó por «cambiar el enfoque» en la prestación de los servicios públicos en territorio más despoblados y contabilizar más cómo ayudan esos servicios y los beneficios que suponen en lugar de fijarse en lo que cuesta un determinado servicio en un determinado territorio.