La Junta dotará a la capital de más aulas TEA

T.R
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Ana Isabel López, madre de un niño con autismo, destacó el papel de este recurso, pero pidió que cuenten con dotación económica, tanto en personal como en medios tecnológicos

La Junta dotará a la capital de más aulas TEA - Foto: Rubén Serrallé

El colegio público Antonio Machado celebró ayer el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo con actividades lúdicas, que contaron con la participación del joven músico autista Antonio Belmonte, y que concluyeron en el patio del centro con la formación de un gran infinito, símbolo de la lucha de este trastorno.
El director provincial de Educación, Diego Pérez, y responsables del Departamento de Atención a la Diversidad participaron en esta conmemoración al ser el Antonio Machado el último centro en la capital que abrió durante este curso un aula TEA, junto a otro colegio de Villarrobledo, lo que elevan la cifra a seis aulas específicas para el abordaje educativo del trastorno del espectro autista en la provincia.
Pérez destacó «la gran profesionalidad, el interés, el trabajo y la generosidad que está demostrando este centro acogiendo a una nueva familia educativa, la que conforman los alumnos TEA».
El director provincial de Educación, que aseguró que trabajar por las necesidades de los alumnos con trastorno del espectro autista es una de las prioridades de la Consejería de Educación, con el objetivo de mejorar la calidad de vida y la integración social de estos niños». Diego Pérez anunció que se está trabajando desde la Consejería de Educación para de cara al próximo curso escolar incrementar con algún aula TEAmás especialmente a la capital, tanto en Primaria como en la etapa de Secundaria, con el fin de cubrir todas las necesidades que a este respecto tienen las familias con niños con TEA. 
Algo de lo que sabe bien Ana Isabel López Medina, madre de Leo, un niño con autismo escolarizado este curso en el colegio Antonio Machado, que señaló que «la mejor opción para los niños con autismo es hacer como en ocurre en este centro un aula TEA pero siempre que mantenga el contacto con su aula ordinaria de referencia». Este sentido, López Medina reivindicó que este tipo de aulas respeten en todo momento el carácter integrador e inclusivo, «de forma que un programa de este tipo no se convierta en un gueto donde apartamos a los niños con este trastorno, con lo cual no podrán interactuar ni desarrollar sus habilidades con el resto de niños, porque a estos niños les viene muy bien los estímulos que reciben del resto de compañeros que no tienen TEA».
La madre de Leo insistió en la importancia de que estas aulas TEA cuenten con los medios humanos y técnicos suficientes para trabajar con estos alumnos. 
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