Un foco sobre el Teatro Circo

Ana Martínez
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La Asociación de Amigos de los Teatros de España, que celebra sus bodas de plata, insiste en la necesidad de crear una fundación que gestione el coliseo y de llevar a cabo obras de reparación

El Teatro Circo, reinaugurado hace 17 años, es el único en funcionamiento de España que tiene la condición de teatro y circo a la vez. - Foto: José Miguel Esparcia

Se constituyó hace 25 años para conseguir la rehabilitación y reapertura del Teatro Circo. Ocasionó uno de los movimientos sociales más importantes en la historia de esta ciudad y se reconvirtió después de que en septiembre de 2002 fuese reinaugurado por la entonces Reina de España, doña Sofía.
De Asociación de Amigos del Teatro Circo pasó a denominarse Asociación de Amigos de los Teatros Históricos de España y así sigue, con muchos años de actividad acumulados pero sin un ápice de cansancio, hartazgo o visos de disolución, aunque a veces no falten ganas. Porque su presidente, Javier López-Galiacho, pregonero de la Feria albacetense y autor del último pregón taurino de 2019, dice que todavía quedan «muchas cosas por conseguir», especialmente con nuestro singular Teatro Circo.
Después de invertir casi 10 millones de euros en su rehabilitación y recuperación, desde hace 17 años el coliseo de la calle Isaac Peral no se ha sometido a obras de reparación ni tampoco se ha conseguido publicitar a nivel internacional, a pesar ser el único espacio operativo más antiguo del mundo que es teatro y circo a la vez. «Está el Teatro Carré de Amsterdam, pero se abrió en 1888, un año después del nuestro», según la investigación realizada por el propio López-Galiacho, que puntualiza, para los estudiosos quisquillosos, que el Cirque d’Hiver de París, de 1884, solo alberga espectáculos de circo y no de teatro, como le ocurre al Teatro Circo albacetense.
Sin embargo, a pesar de esta singularidad y de ser el edificio neoárabe civil más importante de España del siglo XIX, gracias al mantenimiento de sus arquerías nazarís, «el Teatro Circo solo lo conocen los espectadores albaceteños y los actores, porque ni siquiera aparece en las rutas turísticas de la ciudad, no se incluyen en la programación juvenil ni tampoco aparece nuestro patrimonio teatral en los planes educativos de los colegios».
Ante el desconocimiento generalizado de que Albacete cuente con esta joya teatral del pasado, Amithe se ha propuesto a corto y medio plazo convencer al Ayuntamiento de Albacete para que, de una vez por todas, cree la deseada Fundación del Teatro Circo, a través de la cual se pueda reclamar la ejecución de unas obras para eliminar las humedades, las grietas y los desconchados que han podido aparecer a lo largo de los años.
Esta fundación, ajena al Cultural Albacete, podría contar con la presencia y participación de más instituciones públicas, convertir al Teatro Circo en buque insignia de la cultura de Albacete, encargarse de su programación y tener un presupuesto único, además de acceder a un mecenazgo empresarial, privado y social como así funcionan otro espacios escénicos como el Teatro Real o el Liceo de Barcelona. Otro aspecto interesante de esta fundación es que dejaría al Teatro Circo al margen de los vaivenes y decisiones políticas que, en el caso de esta ciudad, siempre dependen de color que gobierne en el Ayuntamiento y en la Diputación.
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