Gran éxito de Abel Cuerda, «el maestro del color»

Emilio Martínez
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El albacetense clausura su exposición en el cincuenta aniversario de su primera muestra

El pintor Abel Cuerda, en su estudio, muestra varias de sus obras. - Foto: Carlos Paverito

«Ha sido un honor para nuestra Galería, y personalmente para mi, contar con ese indiscutible mayor maestro del color dentro de la abstracción que es Abel Cuerda, para celebrar el medio siglo de su primera exposición». Quien así se expresa es Antonio Leyva, afamado galerista, amén de pintor y escritor, en referencia a la muestra que en su sala Orfila, una de las más prestigiosas de la capital de España ha llevado a cabo hasta este domingo el albaceteño. A lo largo de tres semanas, desde su inauguración oficial el día 9, el conjunto de cuadros que Abel Cuerda ha colgado han contado con muy buenas críticas.
Unas críticas que el propietario y responsable de Orfila ya sabía de antemano que iban a ocurrir: «Vuestro paisano es un valor seguro». Y que, como es lógico, también han satisfecho al pintor, como relata a La Tribuna: «Estoy muy contento con la exposición de Madrid, después de muchos años por algunas circunstancias personales y familiares. Ya el día en que se inauguró acudió mucha gente del mundo de la pintura, incluyendo a coleccionistas, y las críticas han sido buenas».
Como confirma Leyva, esa enorme asistencia del primer día no fue una excepción, porque la muestra ha sido una de las que más visitas ha tenido últimamente. A lo que es justo y necesario unir que en el aspecto comercial la exposición también ha alcanzado unas cifras importantes, aunque ni él ni Cuerda –«sí, he vendido ‘muchismo’, ea», como expresa con su habitual sentido del humor cuajado de ‘palabros’ albaceteños- quieren referirse públicamente a ello.
 Lo que sí se sabe es que la muestra la componían un total de 23 cuadros de diverso tamaño y técnicas: diez de ellos grandes de 115 x 75 y otros seis pero más pequeños, de 40 x 40, todos de acrílico sobre madera; además de siete collages: de ellos cuatro mayores, de 60 x 40, y el resto de 35 x 28. En todos ellos con un denominador común: el fuerte colorido que destacaba en el conjunto.
 De ahí el calificativo de maestro del color que le otorga el galerista, y que amplía: «Su obra ahora rezuma vitalidad y, dentro de su altísimo nivel de siempre, actualmente la prestancia de su colorido es mucho mayor que en anteriores creaciones». Añade Leyva que si siempre los cuadros del albaceteño se diferenciaron de ese excepcional grupo del abstracto que fue El Paso, mucho más tristes, grises y melancólicos, ahora lo hacen en mucha mayor medida.
 De similar opinión es uno de los más prestigiosos críticos de arte, el polifacético Juan Antonio Moreno –escritor, profesor y director cinematográfico, entre otras actividades- que no duda en calificar también a Cuerda como maestro del color. Así lo refleja en su crítica a la exposición, cuando escribe que «el maestro del color busca la composición perfecta y logra un relato equilibrado, desde la racionalidad y el silencio, con una mirada límpida y única».
La admiración de Moreno –que tampoco pasa por alto el medio siglo ya de muestras exitosa del albaceteño- por el pintor le viene de atrás, ya que además de profundísimos estudios sobre su obra, le aprecia en idéntica medida en lo personal: «Si Abel es una de las grandes figuras españolas, de alcance internacional, del abstracto en su versión informalista y expresionista con su universo único e irrepetible de corpus creativo, como persona todavía es mejor».

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