Piden 25 años de cárcel para el presunto asesino de Lorenzo

Josechu Guillamón
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Imagen del maletero del vehículo donde ocultó el cadáver. - Foto: CNP

El juicio se celebrará con jurado la semana que viene en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial

La Fiscalía pide una pena de 25 años de prisión para el presunto asesino de Jesús Lorenzo, que según el Ministerio Público le quitó la vida en el pub que ambos regentaban en la calle Tinte, el 2 de febrero de 2017.
Además la fiscal solicita una indemnización total de 120.000 euros para los padres del fallecido y 50.000 euros más para su hermano. Para el otro acusado, M.A.C.C., solicita tres años de cárcel por encubrimiento.  Por su parte, la acusación particular pide idénticas penas para ambos acusados, aunque subsidiariamente, en caso de que se considere que no fue asesinato, sino homicidio, solicita 15 años de cárcel. La vista se celebrará con jurado, a partir del 2 de abril en la Audiencia Provincial.
Los hechos. Según el relato de hechos del Ministerio Público, sobre las nueve de la mañana del 2 de febrero de 2017, el acusado, J.C.G.C., que en la actualidad tiene 28 años de edad, se encontraba en el almacén del pub de la calle Tinte que regentaba junto a su socio Jesús Lorenzo, con el que mantenía desavenencias derivadas del negocio que regentaban. En concreto, el fallecido quería echarlo, al sospechar que se quedaba con dinero de la recaudación. 
Por este motivo, según el fiscal, el acusado actuando con la intención de darle muerte, aprovechando que Lorenzo se encontraba de espaldas a él, cogió una herramienta de una de las estanterías del almacén y le asestó un golpe en la parte posterior de la cabeza, hundiendo la misma en su cráneo, a consecuencia del cual, comenzó a sangrar abundantemente por la cabeza y por la boca, cayendo al suelo y falleciendo.
Acto seguido, el acusado le tapó la cara con una chaqueta, le quitó los dos teléfonos móviles que portaba y metió su cuerpo en un congelador del bar. A continuación, limpió la gran cantidad de sangre que había salpicado en las paredes y en el suelo del bar y se marchó a su domicilio. 
Durante días, el acusado abrió el establecimiento al público, manteniendo el cuerpo sin vida de Jesús Lorenzo en el congelador, hasta que en la madrugada del día 7 de febrero de 2017, el acusado decidió sacarlo del establecimiento, para ocultarlo en otro lugar. 

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