La falta de rentabilidad cierra cinco casas de apuestas

ANA MARTÍNEZ
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La patronal niega que estos salones permitan la entrada a menores y asegura que tienen controlados a los ludópatas inscritos en el Registro de Prohibidos

La falta de rentabilidad cierra cinco casas de apuestas

La Federación de Asociaciones de Máquinas Recreativas de Castilla-La Mancha (Famacasman) califica de «tremendas e injustas» las acusaciones vertidas contra el sector del juego y las apuestas, pues «no se ajustan a la realidad» como sucede con el acceso de menores y la instalación de estos negocios junto a centros educativos. 
Tras la legalización de las apuestas deportivas, los locales proliferaron como setas, aunque la decisión de la Junta de paralizar en mayo nuevas autorizaciones no solo ha impedido la apertura de nuevos salones -a excepción de los dos nuevos que se concedieron en 2018 para Villamalea y Madrigueras-, sino que «ya se han producido numerosos cierres a lo largo de este año y alguno más que se producirá antes de que acabe».
Así lo asegura el secretario general de Famacasman, Jesús María Molina, quien justifica estos cierres en el incumplimiento de las expectativas de negocio. Según Molina, la proliferación de casas de apuestas es comparable con lo que ya ocurrió hace años con los Todo a cien, la telefonía móvil o las inmobiliarias: «Al legalizarse las apuestas deportivas, los salones de juego se convirtieron en un modelo de negocio interesante, pero como en cualquier actividad empresarial, los hay que no tienen rentabilidad».
Para el secretario general de Famacasman, las campañas de desprestigio que se está llevando a cabo por parte de los medios de comunicación «están confundiendo todo» y están lanzando acusaciones falsas como que los menores tienen acceso a las casas de apuestas, los locales se instalan a propósito junto a centros educativos o realizan campañas publicitarias muy agresivas.
«Los locales de apuestas están sometidos a muchísimas inspecciones; de todas las que se han hecho en Castilla-La Mancha, en ninguna se detectó la presencia de menores y aún así persiste la opinión de que tienen acceso, aunque es completamente falso», insiste Jesús María Molina, que también desmiente que estos salones de juego abran intencionadamente junto a colegios e institutos, una circunstancia que en algún caso concreto puede ser una casualidad: «En qué cabeza cabe si los menores no pueden pasar y no tienen poder adquisitivo, esto es falso y, además, ruin», subraya.

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