Un carro que crece

M.D.M.
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El auge del comercio a través de Internet y el hecho de que el correo electrónico desplazó a la carta tradicional conllevan cambios para los carteros, especialmente en el habitáculo donde deben trasladar los paquetes que llevan a los domicilios

Un carro que crece - Foto: Rubén Serrallé

El auge del comercio electrónico es innegable, como también lo es el hecho de que el boom del e-mail y el avance de la administración digital desbancaron de su trono a la carta de papel «de toda la vida».
Los tiempos cambian, el servicio de Correos también lo hace y toca readaptarse. Así, al mismo tiempo que la empresa pública de reparto en España mejoraba contratos con «gigantes» de la distribución como Amazon o AliExpress para agilizar sus envíos, el carro que llevan los carteros de toda la vida gana en tamaño.
Y aparecen, de igual modo, nuevos «instrumentos de transporte», como las dos ‘sacas’ que Matilde Guillén, que trabaja en Correos en la provincia de Albacete desde el año 2002, suele repartir en cada jornada de trabajo, cuando termina con el carro.
Antes de comenzar una frenética jornada laboral en la que repartirá numerosos paquetes, de muy distintos tamaños, así como tradicionales cartas, algunas de ellas certificadas que requieren pasar algo más de tiempo en cada uno de los edificios para gestionar su reparto o dejar el aviso al correspondiente vecino de que ha estado en su casa, Matilde Guillén nos muestra cómo ha ido creciendo el carro con el que ahora reparten.
Aquel típico que recordaba al de la compra con un único compartimento ha dejado paso a uno con varios espacios reservados para paquetes, en función de sus tamaños. Además, aquellos de mayor envergadura se reparten en las furgonetas reservadas para ello.
Antes de iniciar el reparto, en la calle Ramón y Cajal, que es el área en que ahora trabaja esta cartera que empezó en sus inicios en la localidad de La Roda y ha trabajado en otras zonas de la ciudad de Albacete, que conoce al detalle, Matilde nos mostraba cómo la ciudad está «ordenada por pasillos» en las oficias de Correos.

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