Príncipes, el viaje de novios que cambió a Cuenca

J. M. / Cuenca
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Los actuales Reyes de España acaban de cumplir su decimoquinto aniversario de boda, cuya luna de miel se inició Cuenca un 24 de mayo. Quince años más tarde, los conquenses recuerdan con cariño el primer viaje de los recién casados.

En la explanada del recinto del Parador, los Príncipes recibieron numerosas muestras de cariño. - Foto: Tin Bijaksic

El pasado 24 de mayo se cumplieron quince años de la llegada de los entonces Príncipes de Asturias a Cuenca, donde comenzaron su luna de miel tras el enlace matrimonial celebrado en la catedral de La Almudena de Madrid.
Una visita sorpresa a la que los medios informativos no daban crédito, e incluso se llegó a pensar que se trataba de una broma.
Confirmada la noticia, redactores de diversos medios, fotógrafos y cámaras de televisión, se desplazaron hasta el Mesón Casas Colgadas, el restaurante ubicado en el edificio de las emblemáticas Casas Colgadas de Cuenca, en el que estaba cenando la pareja de recién casados, que no era otra que la de los actuales reyes, en aquel momento Príncipes de Asturias, don Felipe de Borbón y doña Letizia.

Al atravesar el Puente de San Pablo, en dirección a la Plaza mayor, don Felipe aprovechó para captar numerosas imágenes de la hoz del Huécar desde uno de los mejores emplazamientos paisajísticos de la ciudad.
Al atravesar el Puente de San Pablo, en dirección a la Plaza mayor, don Felipe aprovechó para captar numerosas imágenes de la hoz del Huécar desde uno de los mejores emplazamientos paisajísticos de la ciudad. - Foto: Tin Bijaksic
La noticia de la presencias en Cuenca de la pareja de recién casados corrió como la pólvora entre los medios y curiosamente, en la redacción de La Tribuna tan sólo se encontraba un redactor y un fotógrafo desempeñando labores de cierre de edición.
«Recibimos una llamada telefónica advirtiéndonos de la presencia de los visitantes, y decidimos salir hacia las Casas Colgadas donde se suponía que estaban cenando», señala Juan Ramón Fernández, maquetador del diario. «Antes de subir al restaurante hicimos una llamada para confirmar que eran los Príncipes. Hablé con la responsable del restaurante, Mercedes Torres, quien al preguntarle por unos comensales tan especiales se limitó a decir: no te puedo dar información en ese sentido. La respuesta era obvia, al no haber confirmación ni negación de la noticia, era seguro que los recién casados estaban cenando en el emblemático restaurante conquense». 
Seguro de la noticia, Juan Ramón llegó a las puertas del restaurante «donde sólo se encontraban un par de personas, supongo que de la seguridad, y nadie más. Al poco rato, vimos salir a los Príncipes, que se dirigían al Parador, y ese fue el momento que aproveché para hacer la primera fotografía que se le hizo a la pareja tras la boda. Una foto nocturna, en el Puente de San Pablo que, al día siguiente fuer portada del periódico, y que dio la vuelta al mundo ya que se hicieron eco diversas publicaciones a nivel nacional e internacional».
Tras la cena en Las Casas Colgadas, donde degustaron productos típicos conquenses, la pareja de recién casados se dirigieron nuevamente al Parador de Cuenca, donde días antes se habían reservado varias habitaciones, con absoluta discreción, sin desvelar hasta bien entrada la noche quiénes serían los ilustres ocupantes.
«Se alojaron en la habitación 305, estancia que desde entonces es una de las más solicitadas del establecimiento», comenta el actual director del Parador, quien añade que «el desayuno fue muy sencillo, en el comedor principal, y sin protocolo alguno y rodeados de los demás huéspedes».
 Finalizado el desayuno, los Príncipes abandonaron el Parador, no sin antes detenerse a saludar a los conquenses que aguardaban a su salida, e incluso firmaron algunos autógrafos a los asistentes.
Visita al casco. Don Felipe y doña Letizia iniciaron la visita al casco antiguo desde el Parador, atravesando el Puente de San Pablo, momentos que el Príncipe aprovechó para captar numerosas imágenes del paisaje conquense y sus incomparables hoces. 
Las imágenes que conformaron las emblemáticas Casas Colgadas y la pareja de recién casados dieron la vuelta al mundo: al día siguiente estaban en noticiarios y medios de comunicación de muchos países, ya que no había trascendido a dónde viajarían tras la boda.
Una vez atravesado el Puente de San Pablo, los Príncipes ascendieron hasta la Plaza Mayor donde numeroso público aguardaba su llegada, muchos de ellos sin dar crédito todavía a la noticia de su presencia en Cuenca.
Ya en la plaza, los saludos se hicieron interminables, dada la cercanía y amabilidad de los recién casados, que respondieron con cordialidad a las muestras de cariño de los conquenses.
Visita obligada de la pareja, fue la que giraron a la catedral de Cuenca, donde fueron recibidos en la puerta del templo por diversos miembros del cabildo.
Una vez en el interior, los ilustres visitantes recorrieron detenidamente las naves de la basílica conquense así como el tesoro de la catedral, mostrando gran interés por el rico patrimonio artístico, y especialmente por la colección de casullas y enseres litúrgicos, así como los tapices que se conservan en la catedral, entre los que destacan aquellos que lucen la flor de lis, emblema de la Casa de Borbón.
Acabada la visita al templo, salieron de nuevo a la Plaza Mayor, donde volvieron a recibir muestras de cariño, rodeados de la multitud que los acompañó hasta la calle Pilares, desde la que descendieron hasta la antigua iglesia de San Miguel, desde donde contemplaron el paisaje de la hoz del Júcar.
Intensa y emotiva jornada para los Príncipes que, una vez finalizado el breve recorrido por las calles y plazas del casco histórico, regresaron a la Plaza Mayor, dando así por concluida su visita a Cuenca, e iniciando viaje hacia tierras aragonesas, con una primera parada en la localidad de Albarracín.
Han pasado trece años desde que el actual monarca, entonces Príncipe de Asturias, volviera a repetir visita a la ciudad, hecho que tuvo lugar el 17 de septiembre de 2017 con motivo de la entrega de los Premios Nacionales de Cultura, acto que tuvo lugar en la catedral de Cuenca, y al que asistieron numerosas personalidades de diversos ámbitos artísticos.