El PP reclama más apoyos para los niños con TDAH

Redacción
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La vicesecretaria Social y de Calidad de Vida del PP, María Gil, y la secretaria de Asociaciones Sociosanitarias, Joaqui Alarcón, reconocen el gran trabajo de Apandah en la ciudad desde hace más de 25 años, tras la reunión mantenida con la directiva

Dirigentes del PP junto a la presidenta y psicóloga de Apandah. - Foto: PP

 

La vicesecretaria Social y de Calidad de Vida del Partido Popular de Albacete, María Gil, y la secretaria de Asociaciones Sociosanitarias, Joaqui Alarcón, han reconocido el gran trabajo que Apandah lleva a cabo en nuestra ciudad desde hace más de 25 años para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), durante la reunión que han mantenido en su sede con la presidenta en Albacete, María Guillomía, miembros de su junta directiva y la psicóloga de la asociación, Esmeralda Conde.

Durante la reunión, María Gil y Joaqui Alarcón han podido conocer cómo este trastorno de carácter neurobiológico originado en la infancia implica un patrón de déficit de atención, hiperactividad y/o impulsividad que en muchas ocasiones va asociado a otros trastornos comórbidos, como la ansiedad, tics, etcétera, lo que ocasiona a las personas que lo padecen diferentes dificultades en su día a día, tanto a niños, como a adolescentes y adultos.

Conscientes de que la falta de formación, información y atención sobre el trastorno por déficit de atención e hiperactividad tiene consecuencias negativas directas sobre las perso-nas que lo padecen y también sobre sus familiares, amigos y entorno más cercano, María Gil y Joaqui Alarcón han tendido la mano del Partido Popular de Albacete a Apandah para conseguir juntos que este trastorno deje de ser desconocido y no se estigmatice más a las personas que lo padecen, así como para que no se queden sin ayudas públicas, sobre todo en el ámbito educativo, a los niños y familias que viven muy de cerca el TDAH.

En este sentido, Apandah ha puesto el foco de atención en seguir sensibilizando sobre esta realidad social, el TDAH, que pese que a que tiene una alta prevalencia, todavía es desconocida, como así lo demuestran los datos de un estudio realizado en España con el objetivo de conocer el grado de conocimiento del mismo, ya que solamente un cuatro por

ciento de los encuestados reconocían el término TDAH y un 33 por ciento consideraba que este trastorno se debía a un entorno familiar o escolar desorganizado.

Además, María Gil y Joaqui Alarcón se han mostrado críticas con la llamada Ley Celaá y han compartido la preocupación que está viviendo esta asociación ante la nueva Ley de Educación, ya que el Gobierno ha impulsado un nuevo Real Decreto de becas para el próximo curso 2021-2022 que limita las ayudas a cinco grupos concretos de alumnado con

necesidades específicas de apoyo educativo, de las que quedan excluidos los estudiantes con dislexia y otras dificultades específicas de aprendizaje y estudiantes con trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad,  fijando la convocatoria de becas para este colectivo a la disponibilidad presupuestaria que exista en el futuro, sin olvidar que hace obli-gatorio aportar un certificado de discapacidad. Algo que desde el Partido Popular de Albacete consideran “injusto”, una vez que “supondría una discriminación de una personas con necesidades respecto a otras y que por tanto perjudicaría a los niños con TDAH”, tal y como ha señalado María Gil.

El diagnóstico del TDAH es una de las principales complejidades con la que se encuentran las personas y familias afectadas siendo fundamental una detección temprana y en este sentido, desde Apandah ponían en valor que pese a que pueda existir sospecha clínica en niños menores de seis años, el diagnóstico de TDAH requiere haber superado esta edad.

En el caso de los niños de cerca de esa edad, la detección del TDAH se complica porque es la edad en la que comienzan la Educación Primaria y puede coincidir con dificultades en el rendimiento escolar y la presentación de disfunciones sociales, además de que no todos los niños con el trastorno manifiestan los mismos síntomas ni con la misma

intensidad.