Johnson mantiene su pulso

Agencias
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El primer ministro insta, sin éxito, a Irlanda a eliminar la salvaguarda del Tratado de Retirada y reafirma que Londres culminará el proceso del Brexit el 31 de octubre "pase lo que pase"

Johnson mantiene su pulso - Foto: POOL

Ya ha dejado claro Boris Johnson que su prioridad absoluta es sacar al Reino Unido de la UE. Y que lo hará antes de noviembre, "sin peros ni condiciones". Aunque, eso sí, se ha mostrado dispuesto a negociar con las partes en pos de un acuerdo que pueda contentar a todos. Ayer, el premier lo intentó con su homólogo irlandés, Leo Varadkar, al que  expresó su determinación a cumplir con el proceso de divorcio el 31 de octubre, "pase lo que pase", y le conminó a suprimir la salvaguarda en la isla verde, una "necesidad" para ambas naciones.
En una conversación telefónica, Johnson insistió en que su Gobierno abordará un posible diálogo sobre la ruptura británica con "determinación y energía" y que su opción preferida es salir de la Unión Europea con un consenso, pero siempre y cuando quede eliminada la controvertida cláusula.
Esa salvaguarda de seguridad tiene como objetivo evitar una frontera física después del Brexit, manteniendo a Irlanda del Norte alineada con ciertas normas del mercado único y la unión aduanera, mientras que el resto del Reino Unido quedaría fuera de esos espacios económicos.
Ese arreglo podría prolongarse mientras Londres y Bruselas negocian la futura relación comercial, por lo que los unionistas probritánicos de Irlanda del Norte la rechazan, pues temen que la región quede aislada indefinidamente del resto del país.
Tal y como apuntaron desde Downing Street, Londres está comprometido a que no haya una frontera física entre las dos Irlandas a fin de respetar el acuerdo de paz del Viernes Santo, firmado en 1998 y que puso fin al conflicto sectario en la provincia entre católicos y protestantes.
El tory se mostró dipuesto a tender puentes con los negociadores europeos en "un espíritu de amistad", pero insistió en que su «clara preferencia» es dejar la UE con un acuerdo, siempre y cuando el bloque suprima el conocido como backstop porque no quiere "registros o infraestructuras físicas" en la linde entre Irlanda e Irlanda del Norte. 
Varadkar, por su parte, alegó que la salvaguarda incluida en el Tratado de Retirada firmado el pasado noviembre es "necesario" en virtud de las políticas adoptadas hasta ahora por el Ejecutivo británico y apuntó que "la UE está unida" en relación al futuro diálogo, de tal forma que el acuerdo ya rubricado «no puede reabrirse» por mucho que insista en ello Londres. 
Así las cosas, Johnson ya está trabajando con otras potencias de cara a la posible ruptura abrupta y acordó con el presidente de EEUU, Donald Trump, "profundizar y expandir inmediatamente las relaciones económicas bilaterales" tras el divorcio.
Ambos líderes, en su "primera comunicación oficial" desde que Johnson asumió el cargo, el pasado día 24, analizaron "la importancia de continuar profundizando la relación especial" entre las partes, según apuntó la Casa Blanca, que considera a Londres un socio estratégico.