No habrá más licencias para locales de juego en este año

Maite Martínez Blanco
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No habrá más licencias para locales de juego en este año

Los negocios presenciales se sienten atacados por culpa de la agresiva publicidad de las apuestas 'online'

No habrá nuevos establecimientos de juego en la provincia, al menos, en lo que resta de año. El plan era autorizar 10 nuevos locales en 2019, pero el último Consejo de Gobierno celebrado a cinco días de las elecciones acordó dejarlas en suspenso. ¿La razón? Sin duda, las crecientes voces que se alzan ante la proliferación de estos negocios. Pero, ¿hay razones para la alarma? 
Los empresarios del juego que gestionan locales a pie de calle sienten que se les está «demonizando» y achacan buena parte de la culpa a la agresiva publicidad del juego online que llena buena franja del horario nocturno televisivo. La administración busca ahora la cautela y organizaciones que trabajan a pie de calle aseguran que sí han constatado que hay más personas con problemas de juego patológico, aunque no hay datos oficiales. El debate está abierto. El juego está en el ojo del huracán.
«Aunque cerrásemos todos los establecimientos de Castilla-La Mancha y de España, se podría seguir apostando, porque el juego online está permitido», recuerda Jesús María Molina, secretario de la Federación de Asociaciones de Máquinas Recreativas (Famacasman) de Castilla-La Mancha, que siente que hay una «campaña de acoso y derribo» contra el sector. Se quejan de que se les responsabilice de un aumento de los casos de ludopatía «sin dar datos» y de que les acusen de dejar pasar a sus locales a menores de edad, «no es cierto, somos los primeros interesados en que no entren», recalca. 
 El juego online y las casas de apuestas se regularon en España en el 2011. Dos años después, la nueva Ley del Juego de Castilla-La Mancha abrió la puerta a la entrada de estos nuevos establecimientos de juego, donde no solo se apuesta a acertar el resultado de un partido, sino que existen cientos posibles de envites: se puede jugar a adivinar cuántos córneres habrá en el partido, quién marcará el primer gol o cuántas tarjetas amarillas se sacarán en la segunda parte. Eso por hablar de fútbol, pero las apuestas se han extendido a otros deportes. Pero además, la mayoría de las casas de apuestas no se quedan en este negocio, de paso han completado sus locales con ruletas electrónicas y atractivas máquinas tragaperras. 
El modelo de negocio cambió y su crecimiento en los primeros años fue exponencial. Se pasó de 50 a 250 establecimientos de juego en apenas cinco años. En estos momentos, en Castilla-La Mancha hay 221 locales de juego presencial.
El viejo sector del juego renqueaba, en los años de crisis se resintió mucho. Los bingos tradicionales cerraban y las máquinas tragaperras de toda la vida eran poco atractivas. La nueva ley unificó bajo la denominación de establecimientos de juego a bingos y salones de máquinas recreativas y de paso les permitió ofrecer apuestas deportivas, tragaperras con premios más jugosos y juegos hasta entonces limitados a los casinos, como la ruleta americana, el black jack y el póquer. 
Las grandes firmas abrieron locales por doquier, sin limitaciones, y así es como Albacete pasó de 19 a 53 negocios de juego en seis años. La mayoría combinan apuestas y juegos, con juegos de casino solo hay un local situado en el corazón de la ciudad y exclusivos de apuestas solo hay ocho. La mitad se localizan en la capital y el resto se reparten por la provincia, el negocio del juego se ha expandido también al mundo rural. 
Tal boom hizo saltar las primeras alarmas y en 2018 la Comisión de Juegos de Castilla-La Mancha acordó poner coto y reducir a 10 las nuevas aperturas en toda la región. En la capital se denegaron cuatro solicitudes de apertura de nuevo locales, pero en estas 10 nuevas licencias sí que había dos aperturas previstas en la provincia, una en Madrigueras y otra en Villamalea. En ambos pueblos, sus ayuntamientos han protestado contra estos negocios, quejas que no llega a entender la patronal. «Existe un prejuicio de antemano» hacia el juego, «se está dando por hecho que van a causar un daño a la población, cuando no tiene porqué ser así», acotó Molina. Estas dos concesiones en Madrigueras y Villamalea siguen vigentes, las empresas tienen 18 meses para abrir el negocio y ha transcurrido menos de un año desde que se las concedieron.

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