Devoción por la Patrona

V.M.
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Miles de ciudadanos pasan por el Camarín de la Virgen de los Llanos en la Catedral de San Juan Bautista

La cola de fieles deseosos de cumplir con la tradición y venerar a la Patrona se sucedió durante toda la jornada en la Catedral. - Foto: Sergio Díez

Un goteo constante de ciudadanos se sucedió durante toda la jornada  en la Catedral de San Juan Bautista para visitar el Camarín de la Virgen de los Llanos y venerar la imagen y las reliquias de la Patrona de Albacete, en lo que fue el último acto programado por la Real Asociación Nuestra Señora de los Llanos durante el presente mes. Y es que como marca la tradición la fecha del 27 de mayo, aniversario de la Coronación Canónica de la Virgen (tuvo lugar en 1956 por el Nuncio monseñor Antoniutti en el Parque Abelardo Sánchez), es la única fecha del año en el que la visita al Camarín está abierta a todos los fieles, que suben al mismo por la parte trasera, dan la vuelta alrededor de la talla, recogen una estampa conmemorativa y despositan sus donaciones voluntarias.
El presidente de la Real Asociación, Antonio Fernández-Pacheco, comentaba a La Tribuna de Albacete que se trata de un acto «muy especial y emotivo, a mí personalmente me recuerda a mi infancia, porque cada 27 de mayo iba con mis abuelas a hacer la visita, creo que es una tradición que no debemos perder de ningún modo».
Preguntado por una primera estimación del número de personas que pudieron pasar ayer por la Catedral, Fernández-Pacheco aseguraba que más de 2.500 fieles habrían pasado por el Camarín hacia las cinco de la  tarde, «por lo que, como en los últimos años, podemos estimar en que el número total de personas rondará las 5.000».
Cabe recordar que, tal y como da fe el acta notarial de agosto de 1939, durante la restauración de la talla, víctima de los destrozos que sufrieron muchas imágenes en vísperas de la Guerra Civil, se encontraba en una concavidad alojada en el busto de la Virgen la imagen de una pequeña cabeza de Nuestra Señora de siete centímetros, tallada y moldeada,  y otra más pequeña que correspondía al Niño, de factura idéntica y más toscamente modelada. Además, al dorso se localizó un papel que contenía esta inscripción: «Ésta es la cabeza de la Virgen de los Llanos, que fue el principio de la devoción de esta casa suya, y por ser de materia tan flaca, se hizo este cuerpo y esta cabeza de madera. Año de mil seiscientos treinta y uno».

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