Los testigos no pudieron identificar a los asaltantes

J.G.
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Las víctimas explicaron que los ladrones iban con un pasamontañas y que casi no hablaron, aunque dos de ellas afirmaron que tenían acento extranjero

Los cuatro acusados (sentados) escucharon la declaración del propietario de la casa asaltada con interés. - Foto: Ví­ctor Fernández Molina

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial acogió ayer la segunda sesión del juicio contra cuatro hombres, que se enfrentan a penas de más de 14 años de prisión por robar en una casa y asaltar otra, de la que se llevaron 4.000 euros y maniataron a sus ocupantes, en la que los testigos no pudieron identificar a los ocupantes, puesto que llevaban la cara oculta con pasamontañas.
El primero en declarar fue el padre de la familia asaltada en su casa de campo de Almansa, que narró como sobre las 22 horas del  8 de diciembre de 2018 se encontraba en el salón de la vivienda, en el sofá junto a su suegra, de 99 años de edad, cuando entraron dos hombres con ropa oscura, pasamontañas y guantes, armados con navajas. «Dijeron que estaban bien informados, que sabían que habíamos sacado 20.000 euros del banco y que dónde estaba la caja fuerte».
El testigo les contestó que él no tenía dinero y menos aún caja fuerte, pero que la buscaran si querían.
En cuanto a cómo habían entrado en la vivienda, el padre comentó que habían aprovechado que su mujer y su hija habían bajado a la calle a despedir a otra de las hijas, que se marchaba de la casa para regresar a Almansa. Cuando toda la familia estaba ya sentada en el sofá del salón, tras las amenazas de los asaltantes, uno de los ladrones comenzó a atar las manos de la hija con una cinta que habían traído con ese fin. En ese momento, el padre hizo amago de levantarse, por lo que fue golpeado por uno de los asaltantes. «Me golpeó en la cara y me dijo: ‘si te levantas te rajo de arriba a abajo’».

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