Temen que en un mes el Tajo baje de la raya no trasvasable

L.G.E.
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El representante de los Ribereños en la Comisión del Tajo-Segura dice que llevan dos meses avisando. Si aprueban todos los envíos al máximo, en diciembre no llegarán a 400 hectómetros cúbicos

Así estaba hace un año el embalse de Buendía - Foto: Reyes Martínez

Desde el pasado mes estaba previsto que ayer se reuniera la Comisión de Explotación del Tajo-Segura, pero finalmente no hubo convocatoria. Tampoco ha llegado la documentación de la situación de los embalses, de las demandas de trasvases, ni del informe técnico que realiza el Cedex y que marca qué se envía. El representante de los Ribereños en la Comisión, Francisco Pérez Torrecilla, señala que esa información les suele llegar en la reunión misma.
El caso es que la situación de los embalses deja unos números complicados este noviembre. Empezaron con apenas 456 hectómetros, que son solo 56 por encima de la barrera no trasvasable, que está en los 400. El caso es que a esos 56 hay que restar los 19,2 que se autorizaron para el trasvase de octubre y no se han enviado porque el canal está cerrado temporalmente por mantenimiento y reforma.
Con lo que quedaría, no daría para los 20 hectómetros cúbicos que vuelve a demandar el Levante, yendo al máximo que se permite en nivel 3 de reservas, que corresponde a la situación actual. Pero es que además, se demandan otros 20 hectómetros para salvar Las Tablas, con solo 89 hectáreas encharcadas de las 1.750 que tiene. Y a todo esto, no hay que olvidar que las propias demandas para la cuenca del Tajo y para el cauce del río precisan de un desembalse calculado en 18.
«Si al final se atiende toda la demanda, estaremos en diciembre por debajo de los 400», confirmó ayer Pérez Torrecilla a La Tribuna, a menos que llueva bastante para recargar los pantanos, pero es algo que no está sucediendo. De todas formas, el representante de los Ribereños reconoce que hay diferencias entre las demandas. Entiende que lo de Las Tablas es «urgentísimo, muchísimo más que enviar agua al Levante». No solo atestigua que no hay una «necesidad imperiosa» en Murcia o Alicante, sino que se les estaría enviando el agua para que luego la tuvieran reservada en sus balsas y embalses.
Torrecilla, que no oculta que la situación es complicada, señala «que no por eso no es esperada». De hecho, confirma que así lo han hecho saber en las dos reuniones a la que  han asistido de la Comisión de Explotación del Tajo-Segura, donde tienen voz, pero no voto. Estuvieron en septiembre y en octubre.
«Esa Comisión no está cumpliendo con esa misión de mantener los embales de nivel dos, que es lo que tiene que procurar», expuso. Ese nivel 2 sería superar los 609 hectómetros cúbicos en noviembre. Pero lamenta que ni siquiera toma las decisiones adecuadas para que se mantenga el nivel 3 y no se baje de los 400. De hecho, después de ver que en octubre se aprobaba uno de 19,2 (el máximo estaba en 20), no le extrañaría otro cálculo similar para noviembre. Cree que la reunión donde se decidirá se celebrará la semana que viene.
«Es una comisión meramente técnica, que lo único que hace es sumar y restar, no habla de caudal ecológico ni de mantener unos embalses con normalidad», apostilla.