Peaty destroza su récord en el día de la hazaña de Titmus

Francisco Ávila (EFE)
-

El nuevo tope mundial del bracista británico, la derrota de Ledecky en la final del 400 libre a manos de la joven australiana y la polémica entre Sun Yang y Mack Horton en la misma modalidad son las claves del primer día de la natación de velocidad

Peaty destroza su récord en el día de la hazaña de Titmus - Foto: STEFAN WERMUTH

Adam Peaty es el cabeza de cartel de la primera jornada de Natación del Mundial de Gwangju (Corea del Sur) por su récord mundial en los 100 braza y ha restado protagonismo a la joven australiana Ariarne Tytmus, que derrotó a Katie Ledecky, y al chino Sun Yang, que se llevó el oro en los 400 libre.
Pero Peaty lo dinamitó todo. El inglés, que llevaba un tiempo empeñado en sacar adelante lo que denomina Proyecto 56 y convertirse en el primer hombre en bajar de 57 en la distancia, lo consiguió en las semifinales de los 100 braza. Salió y destrozó el crono. Nadó en 56,88, hasta 22 centésimas menos que su anterior plusmarca (57,10), que databa del verano pasado en Glasgow. El segundo en las semifinales, el chino Yan Zibei, nadó en 1,79 segundos más (58,67) y esa marca le valió el récord asiático.

Hasta que Peaty apareció en la piscina, los elogios fueron para la joven australiana Ariarne Titmus, que acabó con el reinado que Katie Ledecky tenía desde 2013 en los 400 libre y derrotó a la estadounidense en toda la regla. Si Titmus, plusmarquista mundial de la distancia en piscina corta, ya apuntaba con sus marcas que podía derrotar a Ledecky (los tiempos de ambas este año eran muy parejos), en la piscina la australiana jugó con maestría sus cartas. Apodada Terminator, la nadadora nacida en Launceston hizo valer su demoledor final para batir a Ledecky. Titmus llegó a los 350 metros con seis décimas de desventaja, pero en el último largo, la australiana firmó 29,51 por 31,34 de la nadadora de Washington. Al final, la australiana llegó con 3,58,76, que es nuevo récord de Oceanía. Ledecky fue plata con 3,59,97, mientras que el bronce también fue para otra estadounidense: Leah Smith (4,01,29).

 

TITULO_IMAGEN


Donde no hubo sorpresa fue en los 400 libre masculinos. Sun Yang hizo la carrera que más le convenía y nadie pudo toserle. Aguantó el tirón inicial del australiano de Jack Alan McLoughlin, pero en cuanto tomó el mando, a partir de los 150 metros, todo lo hizo fácil. Al final ganó con 3,42,44, la mejor marca mundial del año, por delante del australiano Mack Horton (3,43,17) y el italiano Gabrielle Detti (3,43,23), con récord italiano incluido, en una repetición del podio de hace dos años en Budapest.
Pero en el podio se escenificó las diferencias personales entre Sun Yang y Horton, que siempre ha mostrado en público sospechas sobre el chino, la última después de que rompiera una muestra de un análisis por lo que será investigado a partir del próximo septiembre.

 

TITULO_IMAGEN


La primera jornada se cerró con las finales de los 4x100 libre hombres y mujeres. Los estadounidenses con Caeleb Dressel, Blake Pieroni, Zach Appel y Adrian Nathan se colgaron el oro con 3,09,06 (récord de los campeonatos) por delante de los rusos y los australianos.
En mujeres, la victoria fue para el cuarteto australiano formado por Bronte Campbell, Brianna Throssell, Emma McKeon y Cate Campbell que también batieron el récord del Campeonato con 3,30,21. Las estadounidenses fueron plata y las canadienses, bronce.
En cuanto a las semifinales, la superfavorita en los 100 mariposa, la sueca Sarah Sjöström se clasificó con el mejor tiempo (56,29). Ella y la canadiense Margaret MacNeil (56,52) fueron las únicas en bajar de los 57.
En los 50 mariposa, el estadounidense Caeleb Dressel empezó a mostrar su clase e hizo el mejor tiempo en las semifinales con 22,57, que es nuevo récord americano. Dressel superó con holgura al brasileño Nicholas Santos y al ucraniano Andrii Govorov, plusmarquista mundial.
Quien tampoco falló fue la húngara Katinka Hosszu en las semifinales de los 200 estilos. Si en la matinal había nadado en 2,07,02, mejor marca mundial del año, por la tarde lo hizo un poco más lento (2,07,17), pero volvió a marcar el paso. Por detrás de ella se sitúa la canadiense Sydney Pickrem y la estadounidense Melanie Margalis, aunque ambas a un escalón inferior.