En verano se vende el dos por ciento de la Lotería navideña

ANA MARTÍNEZ
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Muchas peñas y asociaciones aprovechan la Feria albacetense para empezar a repartir papeletas

Administración de lotería número 11, una de las que ya han puesto a la venta los billetes para el Sorteo Extraordinario de Navidad. - Foto: José Miguel Esparcia

Resulta extremadamente extraño leer alguna frase relacionada con el Gordo de Navidad con 40 grados a la sombra. El soniquete de los niños del colegio de San Ildefonso es mucho más propio del gorro y la bufanda que del bañador y la toalla. Sin embargo, Loterías y Apuestas del Estado (Selae) no quiere perder ni una sola oportunidad de venta y, como ya hiciera en ejercicios anteriores, ha puesto ya a la venta los billetes y décimos para el sorteo navideño del próximo 22 de diciembre, un acontecimiento que da el pistoletazo de salida a las fiestas.
Hasta la treintena de administraciones de lotería que abren sus puertas cada día en la provincia de Albacete, la gran mayoría de ellas instaladas en la capital, han llegado los números para El Gordo de este año. «Colgados en la ventanilla no hacen daño», dice el presidente de la Asociación de Loteros, Lorenzo Encinas, pues explica que a lo largo del verano apenas se vende entre un dos y un cuatro por ciento del total de lo que se comercializa desde ahora hasta el 22 de diciembre. «En realidad, Loterías y Apuestas del Estado pone a la venta los décimos del Gordo porque hace años tocó en la costa y quiso aprovechar el tirón para incitar a la gente a que compre en sus lugares de playa durante el periodo de vacaciones», expone Encinas.
Que Albacete sea de interior y no tenga playa no significa que no cuente también con turistas en verano -los menos, eso sí, y con personas originarias de esta capital y provincia que regresan a sus pueblos natales aprovechando la época de vacaciones. Un perfil este último más propio de las administraciones de lotería durante el verano: «Los turistas que vienen a comprar lotería de Navidad en Albacete suelen ser naturales de aquí, pero trabajan fuera y cuando regresan por vacaciones aprovechan para llevarse uno o varios décimos del Gordo por si tocara».

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