Esta casa es una ruina

Redacción
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El 70% de los castellano-manchegos que viven de alquiler se quejan del mal estado en el que se encuentra su vivienda y 4 de cada 10 confiesan haber tenido algún conflicto con su casero, especialmente por subidas injustificadas de la renta

ESTA CASA ES UNA RUINA - Foto: Reyes MartÁ­nez

Vivir de alquiler es, cada vez más, un deporte de riesgo. El mal estado de la vivienda, los conflictos por el precio de la renta o el mero hecho de encontrar una vivienda disponible  son los principales obstáculos a los  que se deben de enfrentar este colectivo, cada vez más numeroso en la región. Y es que, ya son 4 de cada 10 los castellano-manchegos que optan por este modelo de residencia, si bien para prácticamente la mitad de ellos  esta opción es un ‘plan b’, ante la imposibilidad de acceder a una casa en propiedad,  según el último informe ‘Inquilinos vs caseros’ de Línea Directa.
El 24% de los inquilinos castellano-manchegos reconoce haber tenido un conflicto con su casero por una subida que llegan a considerar «abusiva e injustificada» del precio del alquiler. En este sentido, las disputas entre arrendatarios y arrendadores parecen ser habituales, ya que 4 de cada 10 personas que viven de alquiler en Castilla-La Mancha afirma que ha sufrido, en alguna ocasión, algún conflicto con el propietario de la casa que renta. 
No hacerse cargo de una reparación (48%), retener la fianza sin motivo (25%) y pedir «pagos en negro» (20%) son algunas de las desavenencias más comunes entre inquilinos y caseros. Además, 7 de cada 10 arrendatarios castellano-manchegos acusan a los caseros de alquilar viviendas «descuidadas» y sin las reformas necesarias.  Y aunque no es algo habitual, en los casos más extremos, 1 de cada 10 inquilinos ha tenido que acudir a un procedimiento de mediación o arbitraje por desacuerdos con su casero.
Estas son algunas de las principales conclusiones extraídas del ya citado  informe ‘Inquilinos vs Caseros’, donde se estima   que 6 de cada 10 viviendas alquiladas en España no tienen seguro del hogar. Yeso a pesar de que el 23% de los inquilinos afirma haber sufrido algún siniestro estando de alquiler. Los más comunes en estos hogares son los daños por agua o inundaciones (60%), los daños eléctricos (21%) y las roturas de cristales (16%). Asimismo, un 4% de los siniestros en las viviendas de alquiler españolas fueron causados por la típica decoración de Navidad. 
Según los datos que arroja la encuesta, un 59% de los castellano-manchegos que viven de alquiler   admite haber tenido dificultades para acceder al alquiler, ya fuera por el precio del inmueble o por los requisitos exigidos por los caseros. 
El pasado septiembre el Ministerio de Fomento publicó el boletín del Observatorio de Vivienda y Suelo, en el que señalaba el precio medio real de alquilar una vivienda en las principales ciudades españolas: 819€ en el caso de Madrid y 769€ en Barcelona. Además, el Banco de España afirma que los precios de los alquileres se han disparado un 50% de media en los últimos cinco años. 
¿Qué puede haber causado esta situación? Según los propios arrendatarios, los responsables son: con matices contrapuestos, el Gobierno por no limitar los precios o no fomentar la oferta (58%), el auge de los alquileres turísticos (39%) y los propios caseros por querer especular con la vivienda (38%). 
Soluciones. Ante este panorama, no es de extrañar que los inquilinos exijan soluciones. Entre sus propuestas, algunas son más intervencionistas como, por ejemplo, pedir mayores ayudas económicas (49%) o la intervención del mercado, regulando los precios (45%); y otras, menos intervencionistas, como proponer una legislación más dura que proteja a los propietarios de morosos (33%). También se dan otras posibles soluciones como aumentar la vivienda pública destinada al alquiler (52%), entre otras opciones. 
Para Francisco Valencia, Director de Gobierno Corporativo de Línea Directa Aseguradora: «La situación actual en la que se encuentra el mercado de la vivienda de alquiler no es del todo satisfactoria. Por eso, Línea Directa ha querido analizar los principales conflictos que se producen en las viviendas en régimen de alquiler y sus consecuencias en distintos niveles: el aseguramiento o la tensión en los precios de estos alquileres, entre otros».
Con todo, no todas las comunidades autónomas presentan el mismo grado de conflictividad entre arrendadores y arrendatarios. En este sentido, los territorios con más desavenencias son Andalucía (44%), Galicia (42%) y Extremadura (41%); también se encuentra por encima de la media nacional Castilla-La Mancha con un 38%. En el lado contrario se sitúan La Rioja (14%), Navarra (24%) y País Vasco (28%), donde inquilinos y caseros se «llevan mejor».