"Las noches en esta enfermedad son muy malas"

Emma Real
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"Las noches en esta enfermedad son muy malas"

El presidente de la AECC destacó el servicio de atención las 24 horas al día, los 365 días al año, que se ofrece desde Infocáncer para ayudar y tranquilizar a las personas que padecen cáncer y a sus familias cuando lo necesiten

El Día Internacional Contra el Cáncer se conmemora cada 4 de febrero, fecha en la que se agolpan estadísticas. El informe más reciente (publicado por la SEOM) plantea que, en los últimos cinco años, los casos diagnosticados han crecido un 12% en nuestro país. 
Andrés Sánchez Ortega lleva dos décadas al frente de la Junta Provincial de la Asociación Española Contra el Cáncer, uno de los pilares fundamentales para quienes lo sufren y para sus familias.
¿Cómo ve estos últimos datos?
Lo primero que hay que hacer es ponerlos en contexto. Como cada vez se amplía más la esperanza de vida, se dan más casos de esta enfermedad, pero en lo que hay que fijarse es en cuántos de ellos se tratan y se quedan estabilizados, porque el cáncer no se cura. 
La enfermedad no desaparece, pero aunque la incidencia es mayor, la mortalidad va disminuyendo. Se trata a la persona que lo padece para que la enfermedad pare.
Cada vez, además, los enfermos cuentan con más medios de apoyo, no sólo en el ámbito sanitario, como el servicio Infocáncer. ¿En qué consiste?
Es una de las novedades que hemos impulsado este año, que ya lo teníamos pero que lo hemos renovado, porque ofrecemos atención las 24 horas del día, los 365 días del año a través del número de teléfono 900 100 036.
El objetivo de Infocáncer es proporcionar de forma ininterrumpida, y a nivel nacional, información, apoyo y asesoramiento médico, psicológico y social sobre cualquier aspecto relacionado con la enfermedad.  Queremos que llegue a cuanta más gente, mejor.
Las noches en esta enfermedad son muy malas, y este servicio puede ayudar a que el enfermo, o su familia, se tranquilicen, sean atendidos. Hay 20 personas, un equipo multidisciplinar, dedicadas a este servicio y, si es necesario, se pasa la información a la Junta Provincial, por si hay que dar otra atención.
Aún así, el servicio de Paliativos también se esfuerza muchísimo y, entre su trabajo, el nuestro y con este servicio, están más atendidos.
En el mes de septiembre tuvo 6.000 entradas este teléfono, y en enero las hemos superado.
¿Considera que se entendería el abordaje de esta enfermedad sin el papel que juega la AECC?
Creo que no. Cuando les pasamos los cuidados paliativos al Perpetuo Socorro, les dijimos que íbamos a seguir dando las ayudas sociales. 
Nuestro servicio empieza cuando la Administración termina, de esa manera podemos organizarnos. Si nos trasladan necesidades de camas articuladas, sillas de ruedas, colchón antiescaras... al pasarnos la orden del servicio, lo llevamos hasta el domicilio, dentro de la provincia. Estamos hablando de atenciones en Albacete, Almansa, Hellín, Villarrobledo y donde se nos reclame la asistencia.
¿Cómo acuden a la asociación?
Al sistema sanitario se va porque se necesita, porque una persona se siente mal físicamente, pero a nosotros acuden porque buscan otra cosa, otro tipo de respaldo.
Muchas familias nos donan el material que ya lamentablemente no van a utilizar, como una cama o un andador. Desde el servicio de Paliativos les informan de que existe esta posibilidad y nosotros lo recogemos y se lo damos a otras familias que lo estén necesitando. Siempre nos falta material. No es barato y no hay ayudas para que las familias puedan comprarlo. 
También tenemos un convenio con el Banco de Alimentos, a través del que recibimos productos para cubrir las necesidades de muchas de las personas a las que atendemos. De ello se encargan una trabajadora social en la sede, otra que tenemos en el Hospital y una más que tenemos en Hellín.