La llegada de la generación irreverente

José Antonio Diego / EFE
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La llegada de la generación irreverente - Foto: VALDRIN XHEMAJ

España terminó el Campeonato Europeo de Atletismo Indoor con tres oros, dos platas y un bronce y la confirmación de que nuestros atletas tienen un futuro brillante

Ana Peleteiro empuñó en Glasgow la bandera de una nueva generación de atletismo español, mestiza, combativa e irreverente, que situó a España tercera en el medallero de los Campeonato de Europa en pista cubierta, la segunda mejor posición de su historia.

Solo dos potencias consagradas como Polonia y la anfitriona Gran Bretaña, precedieron en el cuadro de metales a España, que vuelve a casa con tres oros, dos platas y un bronce. Solo se recuerda un mejor momento en Viena 2002, cuando nuestro país se hizo con el primer puesto.

La imagen de Bernat Erta, un ilerdense de 18 años, pegándose en la última posta del relevo con un veterano de colmillo retorcido como el belga Kevin Borlee, a quien apretó hasta la misma raya, ejemplifica el carácter de un equipo formado por 43 atletas (24 hombres y 19 mujeres) con una media de 24,8 años en el que nadie bajó los brazos.

"Una generación maravillosa que respeta al rival pero no lo teme, con alma de ganadora". Así define al grupo el presidente de la Federación Española, Raúl Chapado.

Sin la gran dama del atletismo español, la campeona olímpica Ruth Beitia, nuestros jóvenes llegaban sin una figura referente en el equipo. Pero Ana Peleteiro se prendió en Glasgow los galones de capitana, como así llamó el propio presidente de la Federación a la triplista gallega. La misma que elevó a España a lo más alto en la prueba de triple salto con un registro de 14,73 metros, destronando al anterior establecido por Carlota Castrejana, campeona de Europa en Birmingham 2007, con 14,64 metros.

 

Superando con creces el objetivo

Peleteiro (triple), Álvaro de Arriba (800) y Jorge Ureña (heptatlón) pusieron los oros, Óscar Husillos y el relevo 4x400 las platas y el joven burgalés Jesús Gómez el único bronce; pero hubo también tres cuartos puestos (Orlando Ortega en vallas, Mariano García en 800, Eusebio Cáceres en longitud) y un total de 14 finalistas que hicieron subir a España al segundo puesto en la clasificación por puntos, cuando su objetivo era el quinto.

Medallas en velocidad, mediofondo, saltos, combinadas y relevos. Excepto en lanzamiento de peso, el atletismo español ofreció una imagen combativa y renovada en el Emirates Arena. Y eso que no estaba su estandarte masculino, Bruno Hortelano, que renunció a la campaña bajo techo.

Los Europeos en pista cubierta quizás constituyan, dentro de las competiciones internacionales, el escenario más barato para subir al podio, pero esta cita en Glasgow sirvió para que nuestros jóvenes atletas se resarcieran de los malos momentos vividos.

Óscar Husillos, el único que regresa a casa con dos medallas, ambas de plata (individual y relevo), enterró en el baúl del olvido su traumática descalificación por pisar la raya cuando había ganado la medalla de oro en el Mundial de Birmingham 2017 con un registro estratosférico de 44.92 que habría sido récord de Europa.

Álvaro de Arriba ahuyentó con el oro en 800 los fantasmas de su bajo rendimiento en los Europeos al aire libre de Berlín 2018 (séptimo), y ha tenido como compañero en la final a otro espécimen de guerrillero, Mariano García, a quien Fermín Cacho saluda como un valiente.

Las "Superchicas" Jael Bestué, de 18 años; María Vicente, de 17, y Salma Paralluelo, de 15, recibieron su bautismo de fuego entre las mayores. Por si no lo tenían ya bien asumido, las tres pudieron comprobar la distancia exacta que todavía las separa de las atletas consagradas y las tres recibieron la lección con humildad y aplomo.

El mediofondo, que llevaba unos años sumido en una grave crisis, ha encontrado dos talentos naturales, surgidos por generación espontánea, en Mariano García y Jesús Gómez, capaces de competir sin arrugarse con el recuerdo del indomable Fermín Cacho en la memoria.

Las competiciones internacionales se adentran a partir de Glasgow en un ciclo menos propicio para el lucimiento de los españoles: Mundiales de Doha al aire libre, los de pista cubierta de Nanjín (China) y los Juegos Olímpicos de Tokio. Pero, de momento, los Europeos les han puesto en órbita.