El alojamiento de temporeros ya está regulado en Balazote

E.R.J.
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La normativa pretende evitar que los trabajadores temporeros tengan que usar naves, tiendas de campaña o edificios abandonados como alojamientos. - Foto: C.L.

La normativa municipal acaba de ser aprobada de forma definitiva, aunque la alcaldesa del municipio lamenta la falta de apoyo de la oposición y la ausencia de alegaciones y aportaciones

Balazote es uno de los municipios de la provincia donde la presencia de inmigrantes temporeros es mayor gracias a la necesidad de mano de obra para la campaña del ajo. «Empiezan a venir al pueblo para el mes de mayo y están hasta el mes de septiembre», señala su alcaldesa, Noelia Garrigós Simón.
Son cuatro meses en los que la estancia de los trabajadores temporeros no siempre va aparejada a unas buenas condiciones de vivienda y, por este motivo, desde el Ayuntamiento se ha impulsado una Ordenanza reguladora del alojamiento para los temporeros que llegan hasta la localidad con motivo de las campañas agrícolas. «La intención ha sido fijar unas condiciones de habitabilidad dignas para quienes vienen a ayudar y a trabajar», defiende Garrigós.
La nueva regulación municipal acaba de ser aprobada de forma definitiva y publicada en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), con lo que ya se encuentra en vigor y lista para ser aplicada para la campaña de este año, que empezará en apenas dos meses y medio.
«Se trata de dar un primer paso en esta regulación, no es una normativa cerrada, si hay que modificar cualquier aspecto que se pueda mejorar, lo haremos», señala la alcaldesa del municipio, aunque también pone de relieve la falta de apoyo que esta iniciativa ha tenido entre la oposición. «Sólo salió adelante por la mayoría del PSOE, no la apoyaron ni PP ni IU, pero tampoco hicieron aportaciones», como tampoco se recibieron durante el periodo de alegaciones al texto, que no recibió ninguna.
Noelia Garrigós insiste en que esta regulación municipal es «un intento de que los temporeros no se encuentren como situaciones injustas, como que pueda haber intermediarios que alquilen una vivienda y luego tengan en ella a 50 personas, en malas condiciones, y cobrándoles por ello».