«No podemos permitirnos tener paralizada la acción pública»

L.G.E.
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La portavoz del PSOE regional hace un llamamiento a fuerzas como Podemos, PP y Ciudadanos para que apoyen a Pedro Sánchez: «No podemos estar permanentemente en elecciones y en interinidad»

«No podemos permitirnos tener paralizada la acción pública»

No será por no insistir. Un día más  los dirigentes del PSOE de Castilla-La Mancha piden al resto de partidos que estén «a la altura de las circunstancias» para desbloquear el panorama político que hay a nivel nacional. Hoy lo ha hecho la portavoz de los socialistas en la región, Cristina Maestre. «Nuestro país no puede permitirse tener paralizada la acción pública», clamó, «no podemos estar permanentemente en elecciones y en interinidad».
Maestre carga la responsabilidad en el resto de partidos, especialmente los que tienen más representación, que están sentados en el Congreso de los Diputados y que, por lo tanto, pueden votar a favor o en contra de la investidura, algo que espera no solo del socio preferente de Ferraz. «No me refiero solo a Podemos, sino también a PP y Ciudadanos, para que demuestren su responsabilidad para con los ciudadanos, que abandonen la estrategia, el tacticismo político, que piensen que nuestro país necesita un goiberno», manifestó.
La portavoz socialista recalcó que ha pasado ya mucho del 28 de abril, unas elecciones en las que «ganó un partido, el PSOE, que fue la fuerza con diferencia más votada». Espera que eso lo tengan en cuenta los otros partidos «antes de romper la baraja y optar por nuevas elecciones».
Y es que lo que pase en Madrid tiene sus repercusiones en Castilla-La Mancha, empezando por la paralización de los anticipos del sistema financiero a las comunidades autónomas. Ve fundamental que se desbloquee la investidura «para que tengamos estabilidad en nuestro país y que las comunidades podamos tener la liquidez necesaria para llevar a cabo los servicios públicos».
No solo piensa en la financiación autonómica a corto plazo, sino también a medio y largo plazo. Cree que toca hacer un «reparto de la tarta» más justo, que no solo tenga en cuenta el número de habitantes. Reivindica un nuevo modelo «que no responda a factores numéricos y sí a factores sociales, a las necesidades que tiene la gente».