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La Fiscalía decidirá si imputa al joven de Malasaña

EFE
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El Ministerio Público podría inculpar a la falsa víctima de agresión homófoba de simulación de delito, siempre y cuando no se persone en la causa ninguna acusación popular. En caso de no impulsar la acción contra el individuo, el caso se archivará

La Fiscalía decidirá si imputa al joven de Malasaña - Foto: Ricardo Rubio

La Policía Nacional ya ha enviado al juzgado el atestado completo de la investigación sobre el joven que denunció haber sido agredido en el barrio madrileño de Malasaña, cuando en realidad fueron lesiones consentidas, y será la Fiscalía quien decida si le imputa simulación de delito.

Según han informado fuentes de la investigación este jueves, los agentes ya han enviado el atestado completo a los juzgados de Plaza de Castilla con todos los detalles de las pesquisas y la confesión del joven.

La causa está pendiente de reparto entre los juzgados de instrucción de Madrid, según han informado fuentes jurídicas, pero en todo caso tendrá que ser la Fiscalía la que decida si impulsa la acción contra él por simulación de delito, siempre y cuando no se persone en la causa ninguna acusación popular.

En caso de no pedir la imputación del individuo, el caso se archivará, según estas mismas fuentes.

La simulación de delito, tipificada en el artículo 457 del Código Penal, contempla una multa de seis a 12 meses de cárcel para la persona que, ante algún funcionario, "simulare ser responsable o víctima de una infracción penal o denunciare una inexistente, provocando actuaciones procesales".

Es diferente a la infracción de denuncia falsa, ya que esta directamente señala o culpa de un delito a una persona o personas concretas.

La investigación del caso, que ha suscitado un amplio debate sobre el repunte de los delitos de odio y la homofobia, dio un giro ayer miércoles, cuando, ante la inconsistencia de su primera declaración, la Policía Nacional tomó una nueva declaración al denunciante, quien confesó haber inventado la agresión.

Tras varias horas de interrogatorio, el chico se desmoronó y admitió que las heridas fueron consentidas mientras mantenía relaciones sadomasoquistas con otras dos personas, con las que contactó por redes sociales, en otra vivienda.

En su declaración manifestó que, cuando llegó a su domicilio, su novio le curó las heridas y le urgió para que fuera a un centro sanitario.

En este hospital, la enfermera que le atendió le dijo que tenía que denunciar los hechos, porque pondrían el delito en conocimiento de la Policía Nacional.

Por ese motivo, para esconder la infidelidad, acudió en la tarde del domingo a la Comisaría de Centro para interponer una denuncia.

Desde ese momento, la Policía Judicial de Centro y la Brigada Provincial de Información iniciaron las pesquisas analizando las cámaras de la calle Palma y tomando declaración a los vecinos y comerciantes.

Sin embargo, estas investigaciones no dieron sus frutos ya que nadie había visto nada y en las cámaras no salía un grupo similar al que el joven relató.

Esto motivó las sospechas de los policías, que pidieron en numerosas ocasiones la colaboración de la víctima. Incluso llegaron a investigar a su expareja por si hubiera estado relacionado con los hechos.

Otro de los aspectos que más dudas generaron a los agentes es que pidieron al joven la ropa que vestía cuando sufrió la agresión y alegó que la había lavado después.

La Policía Científica intentó recabar pruebas en el supuesto escenario de la agresión pero no pudo conseguir nada.

La Policía Nacional también se pondrá en contacto con las otras dos personas participantes en el acto sexual para corroborar la versión del joven y si las heridas de verdad fueron consentidas.

 

Marlaska pide no banalizar los delitos de odio y cree que no debe dimitir

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha pedido no banalizar los delitos de odio por que un joven haya denunciado falsamente haber sufrido una agresión homófoba en Madrid y estima que no debe dimitir por las manifestaciones que ha realizado sobre estos hechos.

En declaraciones a los periodistas este jueves tras inaugurar un cuartel de la Guardia Civil en Villalbilla (Madrid), Grande-Marlaska ha negado que se hubiera "guardado" la información.

"Evidentemente, me enteré ayer a media tarde, cuando declaró el denunciante sobre los hechos, que modificó su declaración, y buena prueba de ello es que inmediatamente el propio Ministerio del Interior, siendo conocedor de lo que este asunto había atraído a la opinión pública, dio la noticia y expuso lo que había acontecido en el desarrollo de la investigación", ha asegurado.

Sobre la petición de partidos de la oposición de que dimita por este episodio ha dicho: "Yo la única responsabilidad que asumo es la de seguir trabajando, y lo que me preocupa mucho es que, ante un acontecimiento como éste, parece ser que todo el mundo olvida que se han incrementado los delitos de odio en el último año en un 10 por ciento".

Y ha añadido: "A mí lo que me parece grave es que banalicemos algo tan importante como estos hechos que nos deberían preocupar a todos, porque implican y determinan un ataque a lo que es la base de una democracia, que son los derechos humanos, las libertades fundamentales y la dignidad de las personas".