Esperan que se abra la puerta a reclamar a clínicas

J.G.
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El letrado de la mayoría de familias albacetenses engañadas en la extracción de células madre del cordón de sus bebés cree que no podrán cobrar nada del acusado, porque se procedió tarde al embargo

El acusado, Raúl Conejero (de espaldas y con capucha), durante el juicio. - Foto: Chema Moya

A la espera de la sentencia y tras el reconocimiento de los hechos por parte del principal acusado, Raúl Conejero, el abogado de 43 familias afectadas, mayoritariamente de Albacete, por la estafa de las células madre, Fernando López Ortega, espera que el Tribunal deje la puerta abierta «a reclamar civilmente a las clínicas y a los ginecólogos».
En este sentido, el letrado aclaraba que Raúl Conejero no podrá hacer frente a las indemnizaciones porque se procedió tarde a embargarle los bienes, aunque el letrado solicitó que se tomara esta medida desde el primer día y hasta en ocho ocasiones a lo largo de la instrucción. Sin embargo, habrá que ver si la empresa Stem Cell puede hacerse cargo de las mismas. 
En caso de que no fuera así, el letrado afirma que en el juicio quedó demostrada la responsabilidad de las clínicas y los ginecólogos. «Stem Cell presentó facturas que justificaban que los ginecólogos cobraban de Stem Cell. Según la propia empresa, su negocio era tener prácticamente a los ginecólogos a sueldo, para que los recomendaran a sus pacientes».
López Ortega explicaba que según las facturas de Stem Cell algunos ginecólogos, no todos, cobraban entre 100 y 250 euros por cada persona que captaban.
Por otra parte, el Ministerio Fiscal que en un primer momento sólo reclamaba las cantidades que fueron objeto de estafa; es decir, lo que cada uno pagó por la recogida y conservación de las células madre (entre 1.800 y 2.000 euros), tras escuchar el informe pericial propuesto por López Ortega, pidió 10.000 euros de indemnización para cada afectado. 

 

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