Envejecimiento, cronicidad y dispersión, retos en Sanidad

J.A.J
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El consejero Fernández Sanz destaca los avances en obras y equipamientos sanitarios para que la sanidad regional vuelva a estar entre las mejores de España.

Envejecimiento, cronicidad y dispersión, retos en Sanidad

El creciente envejecimiento de la población castellano-manchega, su dispersión sobre todo en amplias zonas rurales y el aumento de porcentaje de los pacientes crónicos sobre el conjunto de la población, otra consecuencia del aumento general de la esperanza de vida, son los tres grandes retos que afronta la Sanidad regional. Así lo señalaba en la tarde de este jueves el consejero del ramo, Jesús Fernández Sanz, en su comparecencia ante la Comisión correspondiente de las Cortes de Castilla-La Mancha para exponer las prioridades de su gestión de cara a la nueva legislatura.
Tanto en su intervención ante la Comisión como en una comparecencia previa ante la prensa, Fernández Sanz subrayó la mejora del sistema sanitario castellano-manchego en comparación con lo que se encontró a su llegada a cargo en 2015. Así recordó varios hitos tras su primera legislatura al frente de la Consejería, como que el total de pacientes recogidos en las listas de espera sanitaria de la región lleve ya 27 meses por debajo de los 100.000, que el desembolso diario en la Sanidad Pública supere ya los siete millones de euros al día, un millón más que hace cuatro años,  o la recuperación de medios materiales y humanos. Esto último se ha concretado en la convocatoria de  más de 4.000 nuevos empleos en el Sescam, el avance de la obras de renovación de hospitales o las inversiones en alta tecnología sanitaria. Todo ello, con el propósito de «volver a los lugares en los que estuvimos», con la sanidad regional como una de las mejores de España.


El plan de salud será la hoja de ruta.

La respuesta a los desafíos sanitarios se centrará en el próximo Plan de Salud 2019-2025, que servirá de «hoja de ruta» para la gestión.
El consejero destacó la mejora que se quiere imprimir a la atención primaria, dotándola de su propia dirección general en el Sescam. También enfatizó el impulso a actuaciones sociosanitarias, como el cuidado de la salud mental, al incluir la Fundación responsable de estas tareas en la Dirección General de Humanización de la Asistencia Sanitaria. A todo esto sumó la búsqueda de «resultados», contando con la información de ‘big data’ y la participación de todos los colectivos interesados en una mejor asistencia sanitaria.