«El objetivo es volver a la Liga Iberdrola»

Juan Carrizo
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Carlos del Valle, esta temporada director deportivo del Fundación Albacete, asegura que este verano "nos hemos visto inmersos en la pelea entre Liga y RFEF y los clubes hemos salido perjudicados"

Carlos del Valle, director deportivo del Fundación Albacete. - Foto: José Miguel Esparcia

En el verano del 2017 llegó al banquillo del Fundación Albacete el técnico Carlos del Valle. Tras conseguir la permanencia, a la siguiente temporada se le dieron todos los ‘galones’ de la sección femenina, lo aumentó su carga de trabajo. En su segundo año no se pudo mantener la categoría y el club decidió separar las figuras de entrenador y director deportivo. Del Valle pasó a los despachos, donde ahora controla toda la sección femenina y espera principalmente dos cosas, que el Fundación regrese cuanto antes a la Liga Iberdrola y que el club continúe el crecimiento de su sección femenina en número y calidad .
¿Cómo lleva eso de dejar el banquillo y centrarse en el trabajo de despacho?
Todavía me estoy adaptando. Es la primera vez que paso a realizar en exclusiva las labores de dirección deportiva y la verdad es que estoy contento, aunque echo de menos pisar el césped, preparar las sesiones. Es un rol diferente, que ha surgido este año y tengo un trato muy cercano con el cuerpo técnico y eso hace que lo eche tanto de menos.
Uno de los problemas la pasada campaña pudo ser que iba sobrecargado de trabajo. ¿Eso influyó en el resultado final de la temporada, con el descenso del equipo?
Puede ser. Yo no soy una persona a la que le guste poner paños calientes, pero es verdad que el año pasado venía desarrollando muchas funciones dentro del club, no solo la de entrenador y como el fútbol femenino ha ido creciendo a pasos agigantados hacia la profesionalización, todo suponía una mayor dedicación y cada vez es más complejo dirigir todo esto. Por eso creo que el club tomó una sabia decisión al separar las figuras del entrenador y del director deportivo y coordinador, porque era necesario. Además, como entrenador, tampoco era lo mejor tratar ciertos temas con las jugadoras y luego tuviera que verlas en el campo, porque esa barrera, ese límite, puede afectar al nivel deportivo de las jugadoras e incluso del propio cuerpo técnico. El año pasado nos tuvimos que adaptar a las circunstancias, que eran esas, y como en estos dos años hemos crecido mucho en estructura crear la figura del director deportivo era un paso que se tenía que dar.
El verano habrá sido complicado, primero por el descenso y luego por esa incertidumbre sobre cómo se iban a desarrollar las competiciones femeninas.
Ha sido realmente complicado. Primero por el descenso y la reestructuración que tuvimos que hacer. Todo nos costó un poco más de lo normal. Luego nos hemos visto inmerso en una pelea entre la Liga y la Federación por el fútbol femenino y desde mi punto de vista es una pelea sin pies ni cabeza. Mucha gente que no se ha preocupado nunca por el fútbol femenino quiere ahora llegar y meter la cabeza de manera rápida y los clubes nos hemos visto perjudicados. Estábamos a mitad del verano y no sabíamos cómo íbamos a competir, ni en qué ciudades, ni cuales iban a ser las condiciones. Todo eso genera ansiedad y desestabilidad, que unido al palo del descenso, ha hecho que este verano haya sido más complicado de lo normal.

 

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