Patrick se enfrenta a una posible prisión permanente

I.L.M. / Redacción
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Imagen de archivo del momento de la llegada de Patrick a la Comandancia de la Guardia Civil de Guadalajara, tras su entrega a las autoridades españolas en Barajas. - Foto: Javier Pozo

Desde el próximo miércoles y hasta el día 31, la Audiencia Provincial de Guadalajara acoge uno de los juicios más mediáticos y con mayor expectación de la historia de sus tribunales

La Audiencia Provincial de Guadalajara juzgará a Patrick Nogueira, de 22 años de edad, por el presuntos asesinato de sus tíos y los dos hijos menores de estos en septiembre de 2016 en un procedimiento que se prolongará durante seis días –desde el próximo miércoles 24 hasta el 31 de octubre– y en el que declararán diez testigos, más de una veintena agentes de la Guardia Civil, ocho peritos y otros  facultativos y médicos forenses. Según el auto de hechos justiciables, dictado por la magistrada-presidente, se celebrará en sesiones de mañana y tarde con un tribunal con jurado popular.
Además de ser uno de los juicios más mediáticos y con mayor expectación de los celebrados en la Audiencia Provincial de Guadalajara en toda su historia, este proceso destaca por el hecho de que, según consta en el escrito de acusación del Fiscal, a Patrick Nogueira se le acusa de cuatro delitos de asesinato y, como consecuencia, se solicita la pena de prisión permanente revisable, siendo una de las primeras ocasiones que se pide esta figura introducida en la nueva legislación española.
En concreto, el fiscal solicita como prueba documental la aportación y exhibición de los reportajes fotográficos en formato digital realizados por la Guardia Civil, fotografías y vídeos tomados durante la práctica de la inspección ocular del lugar de los hechos, levantamiento de los cadáveres, autopsias, recogida de objetos encontrados en el lugar, y diligencia de reconstrucción de los hechos. Además, incluye la lectura de los mensajes de Whatsapp entre el acusado y M.H, el día 17 de agosto, así como las imágenes contenidas en los mismos calificadas como «pieza de contenido sensible».
cronología. Tal y como relata el Ministerio Público, el acusado llegó a España en marzo de 2016 y durante el periodo comprendido entre abril y el 9 de julio de dicho año, residió junto con su tío, M.C.N, la esposa de éste, J.S.A, y los hijos menores de la pareja en un piso alquilado de la localidad madrileña de Torrejón de Ardoz. El día 9 de julio la familia se trasladó a vivir a Pioz, en un chalet de la Urbanización La Arboleda, y el acusado se trasladó dos días después a una vivienda de Alcalá de Henares.
El día 17 de agosto de 2016, el acusado, con el propósito de acabar con la vida de su tío, su esposa y sus primos, se dirigió en autobús a Pioz, donde llegó sobre las 16.00 horas. Adquirió un cuchillo o navaja cuyas características no constan por haberse desprendido del arma tras los hechos, pero del que «se puede afirmar» que era muy afilado y con un ancho de hoja superior a 30 milímetros, bolsas de basura y cinta de precintar, que portaba en una mochila, así como dos pizzas.
Una vez en el domicilio familiar, acabaría con la vida de la mujer y, posteriormente, con la de los dos menores y, horas después, del padre cuando hubo regresado del trabajo. Tras seccionar los cadáveres y tratar de ocultarlos en bolsas de basura, marchó de la vivienda. No fue hasta el 17 de septiembre de 2016, cuando un empleado de mantenimiento  alertó a los vigilantes de seguridad de la urbanización del olor nauseabundo que emanaba de la vivienda. Una vez en el interior, descubrieron las bolsas de plástico y dieron aviso a la Guardia Civil.
El 20 de septiembre, dos días después del hallazgo de los cadáveres, el acusado voló desde Madrid a Río de Janeiro, con la finalidad de eludir la acción de la justicia y evitar ser detenido, si bien posteriormente el 19 octubre fue detenido tras regresar a España. El acusado deberá asumir una indemnización de unos 300.000 euros; 30.000 euros para la hermana de la fallecida; 150.000 euros para la madre de su tío y 120.000 euros para los hermanos del fallecido –30.000 euros para cada uno de los cuatro hermanos–. Aunque hasta el momento se desconoce el número de personas que acudirán al juicio en representación de las víctimas, sí se espera la presencia del familiar que hasta ahora ha hecho las veces de portavoz.