Somos lo que comemos

Ana Martínez
-

La Academia Castellano-Manchega de Gastronomía se convierte en entidad de derecho público y órgano consultivo ante cualquier evento relacionado con la cocina de la tierra

Somos lo que comemos

Estudiar, divulgar y, sobre todo, proteger. Estos han sido, son y serán los objetivos de la Academia Castellano-Manchega de Gastronomía, que en la conmemoración de sus bodas de plata no ha podido recibir mejor regalo: el decreto regional de Ley de Academias que la reconoce como entidad de derecho público y órgano consultivo de la Junta de Comunidades, ante cualquier tema relevante relacionado con la gastronomía en las cinco provincias manchegas. 
Con 25 años de actividad y experiencia, entre los fines de esta Academia Castellano-Manchega de Gastronomía siempre ha figurado su interés en promover investigaciones que permitan estudiar la tradición culinaria de la tierra, de forma directa o en colaboración con instituciones públicas y entidades privadas.
Tras lograr ese reconocimiento como entidad de derecho público y órgano consultivo, uno de los nuevos retos será contactar con la Universidad de Castilla-La Mancha que, en el caso del Campus albacetense, cuenta con reconocidos investigadores en el campo del azafrán, el queso y el vino. «También tenemos en la región importantes proyectos de investigación sobre la denominación de origen Miel de la Alcarria, Ajo de Las Pedroñeras, Queso Manchego, el cabrito...», explica Ángel Ramírez, un abogado y viticultor albacetense que este mismo año se ha convertido en secretario general de esta Academia.
«Queremos establecer una colaboración activa y permanente con la UCLM y promover desde la financiación a la publicación de los ensayos que se hagan», añade por su parte el periodista Andrés Gómez Flores, uno de los vocales por la provincia de Albacete en este organismo.
Es intención de la Academia Castellano-Manchega de Gastronomía -que junto a la Academia de Medicina han sido las dos primeras en estrenar la Ley regional de Academias-, ponerse en contacto con todas las instituciones pública de la comunidad autónoma para «ofrecerles el carácter público» de la Academia, explica Ángel Ramírez.
 

(Más información en la edición impresa).