La Junta pide el apoyo de Cs y PP a Sánchez

C.S.Rubio
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En concreto, se reclama la abstención de ambas fuerzas para sacar adelante la investitidura en segunda votación y se mantiene que el ascenso de Vox es fruto de la «inflamación», como ocurrió en 2016 con Podemos

La Junta pide el apoyo de Cs y PP a Sánchez - Foto: A.Perez Herrera


El Gobierno de Castilla-La Mancha aplaude el principio de acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos para hacer presidente a Pedro Sánchez y reclama a Ciudadanos y PP, dos partidos «que se denominan constitucionalistas», que «no obstaculicen» la formación de un Gobierno  en España y, sobre todo, que no pongan «en manos de los independentistas» la gobernabilidad del país. En palabras de la portavoz del Ejecutivo regional, Blanca Fernández, «que por una vez no pongan a España por delante de sus intereses partidistas».
Como apunta Fernández, «la inmensa mayoría de españoles», con independencia de lo que haya votado el pasado domingo, quieren un Gobierno de España «en plenitud de sus funciones». Y es que, como se lamenta, «llevamos mucho tiempo con un Gobierno en funciones», con lo que ello implica de parálisis política y económica.
Con todo, desde el Ejecutivo autonómico no esperan milagros de última hora y abogan por la abstención de PPy Ciudadanos durante la segunda votación de la investidura que, en contra de la primera, solo requiere de mayoría simple para salir adelante. Es decir, más ‘síes’ que ‘noes’.
Eso sí, desde Castilla-La Mancha se niega en rotundo que miembros de Esquerra Republicana o de cualquier otro partido independentista vayan a entrar en el Consejo de Ministros de Sánchez. «Los partidos independentistas no van a entrar en el Gobierno de España», la gobernabilidad del país no pueda recaer de ninguna manera sobre los que quieren fragmentarlo».
vox y sus votantes. En cuanto al ascenso de Vox en todas las circunscripciones, incluidas las cinco de Castilla-La Mancha, Fernández quita hierro a este auge de la extrema derecha. Como insiste, «Vox es un partido de ultraderecha, pero no son de ultraderecha todos sus votantes».
A su juicio, este voto en masa a los de Abascal tiene mucho de «inflamación», tal y como ocurrió en 2016 con Podemos. Según Fernández, el voto a Vox el 10-N ha sido «una patada en la mesa» para muchos votantes, indignados con la actual situación política en España.
Con todo, la portavoz de la Junta no desaprovecha para advertir de las ‘contraindicaciones’ que supone tener en el Congreso a un partido de extrema derecha, al que califica de «fuerte con los más débiles y débil ante los más fuertes.