'Abycine' levantó el telón

V.M.
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Las proyecciones del Festival Internacional de Cine de Albacete arrancaron con 'La inocencia', ópera prima de Lucía Alemany, un trabajo con el que se postula entre las seleccionadas para optar al Goya a la mejor dirección novel

Lucía Alemany, directora de 'La inocencia', ayer frente a la puerta del cine Capitol. - Foto: José Miguel Esparcia

La vigésimo primera edición del Festival Internacional de Cine de Albacete comenzaba ayer con los primeros pases en la sala Movistar + cine Capitol. Fue la cinta La inocencia la encargada de abrir en esta ocasión el calendario de proyecciones, que se prolongarán hasta el día 30.

Su directora, Lucía Alemany, se desplazaba hasta la capital para asistir al pase de su ópera prima, por la que se postula como una de las seleccionadas para optar al Goya a la mejor dirección novel. Una historia de conflictos familiares donde el argumento gira alrededor de Lis, «una adolescente que se siente un poco encarcelada por el pueblo donde vive y por un ambiente familiar que le impide desarrollarse y encontrarse a sí misma», desvela la realizadora.

Con claros elementos autobiográficos, ya que está rodada en el pueblo natal de Lucía Alemany, Traiguera (Castellón), destaca el trabajo de la joven actriz protagonista, Carmen Arrufat, que tenía sólo 15 años cuando comenzó el rodaje. «Era su primer papel y hace un trabajo interpretativo realmente bueno, de hecho en esta película nos planteamos mezclar actores sin técnica interpretativa con otros profesionales, como es el caso de Laia Marull o Sergi López, de hecho trabajar con ellos al principio me llegó a intimidar, pero su actitud siempre fue de tú a tú, ha sido muy sencillo trabajar junto a ellos», confiesa.

Alemany advierte que en este trabajo se plantea tanto reflejar el conflicto personal de esa adolescente con el ambiente que la rodea. «Cuando ves la película te das cuenta que el pueblo es un personaje más de la misma, estamos reflejando cómo se siente Lis en una edad en la que está dejando atrás la infancia para caminar hacia la edad adulta, en medio de la preocupación de su madre por el qué dirán y un pueblo orejas donde no puede expandirse, todo juega al mismo nivel», revela.

Preguntada por si está influenciada por la corriente del cine social europeo, la directora reconoce su profundo interés por la filmografía de Andrea Arnold o Ken Loach.

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