Los registradores no ven una vuelta de crisis inmobiliaria

J.A.J
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El Colegio de Registradores de la región destaca que las cifras del mercado inmobiliario se mantienen positivas en Castilla-La Mancha, al ser la región que porcentualmente tiene un mayor crecimiento interanual de las compraventas en este ramo.

Los registradores no ven una vuelta de crisis inmobiliaria

Los registradores no ven una vuelta de la crisis inmobiliaria a Castilla-La Mancha. El Colegio de Registradores de la región destaca que las cifras del mercado inmobiliario se mantienen positivas en esta, al ser la que porcentualmente tiene un mayor crecimiento interanual de las compraventas en este ramo.
Así se pronunciaba el decano del Colegio, Alfredo Delgado, al presentar este lunes en la Cámara de Comercio de Toledo los datos de la Estadística Registral Inmobiliaria correspondientes al tercer trimestre de este año. Delgado compareció acompañado por la secretaria del Decanato del Colegio, Rosa Montijano, y el vocal de la directiva del organismo, Samuel Ciruelos
La compraventa de viviendas ha crecido en Castilla-La Mancha respecto al mismo trimestre del año pasado, según destacó Delgado un 8,28 por ciento. Este crecimiento porcentual es el mayor entre el conjunto de comunidades autónomas. Esto se traduce en 18.952 viviendas vendidas. Esto es debido al crecimiento que experimentaron las compraventas en el primer trimestre un 17.82 por ciento, hasta las 5427 viviendas, si bien en el segundo trimestre descendió un  6.21 por ciento, y en el tercero un 5,13 por ciento.
En este tercer trimestre descendió la compraventa en todas las autonomías excepto Murcia.
Otro dato que destacó Delgado es que, pese a que el auge de las compraventas se está moderando en Castilla-La Mancha y la región, sigue creciendo el crédito hipotecario.  En la región no se sigue la media nacional, después de dos trimestres subiendo (de 731 euros por metro cuadrado otorgados en el primer trimestres a 738 euros por metro cuadrado en el segundo, un 0.96 por ciento) este trimestre desciende este indicador en un 2.03 por ciento, hasta los 723 euros por metro cuadrado de vivienda.
No obstante, en el interanual regional este indicador se mantiene positivo con una subida del 3.41 por ciento y se mantiene en 728 euros por metro cuadrado.
En cuanto al montante total de hipotecas, que cubren habitualmente el 80 por ciento del valor de la vivienda, en la región el importe de la hipoteca por vivienda subió un 3.47 por ciento en el tercer trimestre de este año hasta los 91.634 euros por vivienda hipotecada. Esta cifra es sensiblemente inferior a la media española, 128.364 euros, por no hablar de los territorios con mayores hipotecas como Madrid, con 202.000 euros; Baleares, con 180.000 euros, o Cataluña y País Vasco, con 150.000 euros.
En el computo interanual, la región se queda en 88.809 euros.
En cuanto al tipo de interés de las hipotecas , en el tercer trimestre de este año desciende en el conjunto de España hasta el 2.44 por ciento, desde le 2.50 del trimestre anterior.
Mientras, la región se mantiene en la media de 2.44 por ciento, pero para las hipotecas a tipo fijos el tipo medio es del 2.83 por ciento y en las que son a tipo variable lo son 2.21 por ciento con una impórtate diferencia de 0.62 por ciento.
En cuanto a la duración de las hipotecas, se mantiene estable en el conjunto de España en 285 meses (23 años y 9 meses), mientras  en Castilla-La Mancha se constituyen en 291 meses (24 años y 3 meses).
Una peculiaridad a tener en cuenta en Castilla-La Mancha es que una de cada tres viviendas se pagan en efectivo, sin mediar hipoteca.
Teniendo en cuenta los balances interanuales, y sobre todo el alza en ventas e hipotecas, el decano de los registradores manifestó que «es demasiado pronto para decir que estamos en crisis» en la actividad inmobiliaria en la región.


Los guardianes de la propiedad legal.

Actualmente, Castilla-La Mancha dispone de unos 60 registradores oficiales, de los cuales seis rigen registros de sociedades mercantiles y el resto están consagrados a la propiedad inmobiliaria. En este último ámbito, destacó Delgado, los registradores operan como guardianes legales de la propiedad. «La voluntad de inscribir una propiedad no es obligatoria, pero es algo premiado, la legitima», recuerda el decano, quien resalta que contar con la inscripción de su bien en su registro permite a un propietario defender su posesión con el apoyo de los tribunales, si es necesario. Además, da seguridad al tráfico de compras y ventas de viviendas y otros bienes inmuebles, a satisfacción de las dos partes en una transacción.
Los registradores también desempeñan una importante función de asesoramiento legal en lo relativo a las inscripciones de propiedades y el pago de tributos, además de aconsejar a los consumidores ante la suscripción de créditos hipotecarios. También actúan como mediadores en casos de resolución de cláusulas suelo de hipotecas o ante situaciones de desahucio de vivienda por su impago.
Esta labor se sustenta en una tupida red de oficinas en la región, que le permite a Delgado asegurar que «no hay pueblo a más de 60 kilómetros de un registro de la propiedad».