El 'lobo bueno' ya no solo es cosa de cuentos

EFE / LT
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Al ser depredador del jabalí, ayudaría a combatir el contagio de la tuberculosis de este animal a otros como las vacas.

La revista 'Scientific Reports' acaba de publicar una investigación en la que se pone de manifiesto que los lobos pueden ser grandes aliados para los ganaderos, al contribuir al control de enfermedades.

El ‘lobito bueno’ de Juan Agustín Goitisolo ya no es solo cosa de cuentos. La revista científica ‘Scientific Reports’ acaba de publicar los resultados de una investigación multidisciplinar en el que se pone de manifiesto que los lobos pueden ser grandes aliados para los ganaderos, ya que contribuyen al control de enfermedades del ganado.
El artículo científico aporta otro ángulo de debate en torno al lobo, y cómo su contribución al control de jabalíes, paradójicamente, ayuda a la ganadería.
Un equipo de investigadores hispano-británico ha centrado su trabajo en combinar datos de campo con modelos matemáticos con los que han estudiado la compleja relación entre lobos, jabalíes y vacas, influida por una enfermedad crónica como la tuberculosis.
El jabalí mantiene la tuberculosis en el medio natural siendo la vaca su principal víctima y también la especie diana de los controles sanitarios oficiales.
El estudio indica que la depredación de jabalíes por el lobo puede contribuir al control de esta enfermedad.
Los resultados demuestran que el lobo contribuye a regular las poblaciones de jabalí y que esta depredación puede llevar a una marcada reducción de la infección por tuberculosis.
Así lo asegura la profesora Ana Balseiro, de la Universidad de León y coautora del trabajo, quien ha asegurado que «la tuberculosis disminuye en el jabalí cuando hay lobos, y aumenta en vacas cuando no los hay».
Un hallazgo clave de esta investigación «es que una población animal que alberga una infección grave puede ser regulada o mantenida a una determinada densidad, tanto por la propia enfermedad, si hay muchos infectados, como por la depredación, con lo que habría menos infectados». Por lo tanto, ha apuntado que «los depredadores como el lobo están proporcionando un importante servicio ecosistémico al ganadero».
Jaime Marcos, del Servicio de Caza del Principado de Asturias, ha comentado que este efecto beneficioso debería reconocerse en relación con los habituales conflictos entre humanos y carnívoros.
Marcos ha sugerido que «los lobos podrían jugar un papel clave en el control de la tuberculosis» y ha recordado que en Asturias, el coste anual de la compensación pagada a los ganaderos por daños de lobo, algo superior al millón de euros, es una cuarta parte de los gastos anuales del plan de erradicación de la tuberculosis que supera los 4,1 millones.
Christian Gortázar, que dirige este estudio desde el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos, de la Universidad de Castilla-La Mancha y el CSIC, ha resaltado que el lobo, en algunas provincias españolas como Asturias, donde «no hay pocos», resulta positivo para la conservación de los procesos naturales e incluso para la imagen turística de la Cordillera Cantábrica.