Miradas humanitarias

Ana Martínez
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Una anciana da de comer a una niña en un comedor social organizado por una ONG local. - Foto: Ignacio Marín

Médicos del Mundo llama la atención sobre las injusticias sociales que se reparten por el planeta, a través de la exposición del Premio de Fotografía Humanitaria en el Archivo Histórico Provincial

El 17 de julio de 2018, un barco de la ONG española Proactiva Open Arms rescató a Josepha, una mujer camerunesa abandonada en una lancha neumática semihundida en el mar. Junto a ella fueron encontrados los cadáveres de una mujer y un niño de unos cuatro años. Días más tarde, a 80 millas de la costa de Libia, se rescató una embarcación neumática con 87 personas que luego fueron trasladadas al puerto de Algeciras.
Y él estaba allí: Juan Medina, ganador del Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña que convoca anualmente Médicos del Mundo, en recuerdo a los cuatro cooperantes asesinados en Ruanda en 1997 y Bosnia en 1955 cuando trabajaban en proyectos de acción humanitaria.
Con el título genérico Vida y muerte en el Mediterráneo, el fotógrafo argentino afincado en Fuerteventura, que lleva más de dos décadas fotografiando a inmigrantes que intentan llegar a Europa en busca de una vida mejor, presentó una colección de imágenes de los migrantes rescatados por la ONG española Proactiva Open Arms, la única que pudo realizar tareas de rescate de libaneses que huyeron en endebles embarcaciones atravesando el Mediterráneo.
Las imágenes, entre ellas, la que ilustra la portada del catálogo, se puede contemplar pausada y sosegadamente en el Archivo Histórico Provincial de Albacete, donde Médicos del Mundo ha traído la exposición de este XXII Premio Internacional de Fotografía Humanitaria, que se podrá visitar hasta este miércoles. La exposición, que deja bien claro el poder de denuncia social y la importancia para remover conciencias que tiene el fotoperiodismo, forma parte del proyecto Por el Derecho a la Salud, que se financia conjuntamente entre el Ayuntamiento de Albacete y la Junta de Comunidades y desarrolla Médicos del Mundo en la capital albacetense con diferentes talleres en colegios e institutos y visitas frecuentes a asentamientos irregulares.
Malick. 19 años. Gambia. Uno de los 181.436 migrantes que fueron rescatados ese año en la ruta migratoria del Mediterráneo Central. Ahora vive en Biella, en un centro de acogida temporal donde espera la respuesta definitiva a su solicitud de asilo. Malick llegó a Sicilia el 2 de agosto, tras ser auxiliado en el mar cuando viajaba en una barcaza de goma con 120 personas a bordo. 
Y ante él estaba el objetivo de César Dezfuli, uno de los tres finalistas de este premio que para la colección Banjul to Biella realizó un seguimiento del día a día de Malick, una vida que puede resultar representativa de la situación de la mayoría de los solicitantes de asilo que han llegado a Italia en los últimos años.
César Dezfuli, fotoperiodista español, presentó un trabajo documental de largo recorrido ante el Parlamento Europeo con el que quiso denunciar la violación de derechos humanos contra inmigrantes y refugiados en Libia. 
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