La borrasca Elsa, ventoso prólogo a una cálida Navidad

J.A.J
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El jueves y el viernes se esperan en la región rachas de viento que pueden superar los 100 kilómetros por hora, según predice la Aemet. El tiempo irá mejorando durante el fin de semana, y la temperatura bordeará máximas de 20 grados los días 24 y 25

Imagen de archivo de daños producidos por un vendaval en una zona boscosa de la provincia de Toledo. - Foto: Yolanda Redondo

Según explicó este miércoles en rueda de prensa la delegada territorial de la Aemet en Castilla-La Mancha, Paloma Castro, las previsiones del organismo recogen que para el jueves todo el Oeste de España, incluyendo la región salvo el área de Almansa, estará bajo el influjo de la borrasca con el mismo nombre que el personaje protagonista de la película de dibujos animados 'Frozen'. Las comarcas castellanomanchegas más afectadas serán las de Montes y Sierra de San Vicente en Toledo, Montes- Anchuras y Sierras de Alcudia y Madrona en Ciudad Real, y la Serranía del Norte de Guadalajara. En ellas, habrá situación de alerta naranja desde primeras horas de la tarde de este jueves a inicios de la madrugada de este viernes. En estas áreas, al ser montañosas, se esperan rachas de viento que pueden alcanzar los 120 kilómetros por hora.

Tanto en estas  comarcas como en el resto del territorio castellano-manchego se espera que el fuerte viento esté acompañado de lluvias.
El fin de semana será un periodo de transición hacia la llegada de un tiempo anticiclónico que se consolidará en los primeros días de la semana que viene. Así, para el día de Nochebuena, se espera en las provincias castellano-manchegas y otras del centro peninsular una temperatura mínima de ocho grados y máxima de 18. Esta máxima escalara en la posterior jornada de Navidad hasta bordear los 20 grados.

 

Un otoño cálido.

Castro comparecía ante la prensa no sólo para transmitir la previsión ante el inicio del invierno, sino también para hacer balance de la evolución del último otoño.
La responsable regional de Aemet destacó que en Castilla-La Mancha, las temperaturas del otoño fueron superiores a sus valores normales durante el periodo de referencia 1981-2010, siendo un otoño cálido en las cinco capitales de provincia de Castilla-La Mancha. Fueron superiores a las normales, muy cálidas, con anomalías de un grado por encima de lo habitual, en los observatorios de Toledo, Cuenca, y Molina de Aragón. En el caso de Ciudad Real y la base aérea de Albacete, el otoño fue solamente cálido, con anomalías de 0,8 y 0,7º grados respectivamente.
Por meses, se considera que septiembre fue cálido y octubre muy cálido, mientras noviembre fue cálido en Toledo, normal en Ciudad Real, Guadalajara y Albacete, y frío en Cuenca.