Gibraltar, ¿se gana o se pierde?

SPC
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El Peñón fue el último escollo al aval político de la UE al acuerdo del Brexit pero su futuro aún es objeto de debate entre Madrid y Londres

Los líderes europeos concedieron ayer al Gobierno de Pedro Sánchez las garantías que pedía sobre el poder de veto español a cualquier acuerdo futuro entre la UE y el Reino Unido aplicable a Gibraltar, y lo hicieron a través de una declaración política, sin valor jurídico, que deja abierta una cuestión: para España, el Peñón, ¿se gana o se pierde?
Los analistas de política internacional advierten de que lo que se ha hecho es confirmar que España, como Estado miembro, tiene un poder que ya estaba acreditado. «Es como decir que el sol sale cada mañana», señalan los expertos, que recuerdan que las quejas del Ejecutivo de Sánchez llegaron «en el último momento», lo que irritó a algunos países e hizo temer que llevar a primera línea del debate el estatus de Gibraltar pudiera «complicar la tarea» de la primera ministra, Theresa May, a la hora de defender el frágil acuerdo del Brexit ante el Parlamento británico. 
En cualquier caso, el compromiso de interpretar el Tratado de Retirada negociado con Londres como reclama España quedó finalmente recogido en dos declaraciones de los Veintisiete y la Comisión Europea reflejadas en un anejo a las actas del Consejo europeo celebrado ayer en Bruselas. Algo que el presidente del Gobierno español interpretó como un triunfo, aunque reconoció que «ahora empieza lo más complejo». 
«Nosotros vamos a hablar de todo. Por eso, he dicho que ahora empieza el momento más complejo, difícil», explicó, e insistió en que, aunque se trata de un acuerdo «razonable», ofrece un «triple blindaje institucional» para España «que no había ocurrido hasta ahora».