Baja un 60% el uso de antibióticos de último recurso

TERESA ROLDÁN
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La estrategia para optimizar el uso de antimicrobianos que arrancó en junio de 2018 evaluó a 1.100 ingresos hospitalarios

Baja un 60% el uso de antibióticos de último recurso

En sólo un año, de julio de 2018 a julio de 2019, la Gerencia de Atención Integrada de Albacete ha conseguido reducir en casi un 60% el uso de antibióticos de último recurso (los carbapenémicos) en los pacientes hospitalizados tanto del Hospital General Universitario y el Hospital Perpetuo Socorro, gracias a la puesta en marcha el año pasado (concretamente en el mes junio)del Programa de Optimización de Antibioticoterapia (PROA), una iniciativa nacional que propone un cambio de cultura en el uso de los antibióticos y en la que el Servicio Regional de Salud (Sescam) está implicada desde principios de año con una estrategia regional: el Plan regional frente a la resistencia de los antibióticos.
Así lo puso de manifiesto ayer el facultativo de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete, el doctor Juan Carlos Segura, con motivo de la celebración del Día Europeo del Uso Prudente de los Antibióticos.
El doctor Segura aseguró que el PROA se centra particularmente en el control y uso en el ámbito hospitalario de un grupo de antibióticos, los de alto impacto ecológico o último recurso, los más potentes que existen, necesarios para tratar gérmenes resistentes. Se trata de los carbapenémicos.
Para ello, desde que funciona este programa de seguimiento un grupo de profesionales de los servicios de Medicina Interna, Unidad de Enfermedades Infecciosas, Farmacia Hospitalaria, Medicina Preventiva, Microbiología y Medicina Intensiva, equipo motor al que ya se han unido el resto de servicios del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete, desde que inició su andadura el programa, se reúne todas las mañanas para analizar los casos de los pacientes, tanto del General como del Perpetuo, que están con ese tipo de fármacos, los carbapenémicos. 
«A primera hora de la mañana este grupo de profesionales repasa el historial de cada uno de estos pacientes y el motivo por el que recibe este grupo de antibióticos, y vemos si están adecuados a unos criterios que nosotros hemos realizado, que son públicos y notorios y que aplican la mayor parte de los hospitales; sobre las 12 horas nos juntamos todos en el Servicio de Farmacia Hospitalaria, y volvemos a revisar todos los casos clínicos y sus historias, y vemos si el tratamiento de cada caso está adecuado o no a las guías. En el caso de que el grupo de antibióticos prescrito no esté adecuado a la infección de alguno de los pacientes ingresados evaluados, contactamos con el médico que los prescribió y le recomendamos que el paciente sea tratado con otros antibióticos menos potente; en otros casos se deja de administrar el antibiótico al paciente porque no hay infección».
casos evaluados. En este tiempo, desde que el programa se puso en marcha se ha realizado el seguimiento de 1.100 ingresos hospitalarios de pacientes (algunos ingresan varias veces a lo largo del año), en los que, el equipo PROA analizó la prescripción que efectúa el médico responsable del paciente, a una media diaria de ocho pacientes evaluados, de los que la mitad son nuevos.
En más de un 80 por ciento de los casos, el médico prescriptor acepta las recomendaciones del equipo PROA, lo que ha permitido adaptar a cada paciente el antibiótico más adecuado a su proceso, realizando un mejor uso de los medicamentos y evitando que surjan resistencias a los mismos. 

 

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