El Fundación Albacete se acoge al mal menor del empate

C. Guzmán
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0
Fundación Albacete
0
CDF Osasuna
Finalizado
El equipo de Roberto Cantarero sumó un punto frente al aspirante Osasuna en otro encuentro irregular

Lance del partido jugado hoy en la Ciudad Deportiva. - Foto: Arturo Pérez

El Fundación Albacete sumó un nuevo punto en la Ciudad Deportiva frente al Osasuna, uno de los primeros clasificados, en un partido con varias fases.

La primera parte anduvo, en líneas generales, equilibrada, aunque, como siempre, las dimensiones y superficie del terreno de juego no facilitaban el juego asociativo, y más con el viento racheado de la tarde. Es por ello que se intentó la presión sobre la salida de la pelota buscando algún error del que sacar ventaja.

El cuadro navarro avisó a los dos minutos con un cabezazo de Mar que detuvo con apuros Laura Sánchez y el Fundación replicó, sin demasiada convicción y poco peligro. El Osasuna sabedor del buen rendimiento que le saca al balón parado, sembró cierta inquietud en algunos de esos lances en los que se prodigó, rondando la media hora de juego. Primero fue un centro-chut envenenado de Merche que Laura envió a córner y después un remate sin tino de la desmarcada Arantxa.

La desenvoltura visitante no se tradujo en más acercamientos y el último, quizá el de mayor entidad, correspondió a las locales cuando Cintia sirvió al corazón del área para que Ortega rematase con una buena intervención de Maitane.

En la segunda mitad el equipo de Cantarero salió con más decisión y dispuso de buenas oportunidades para adelantarse en el marcador. Aunque las visitantes amenazaron con un cabezazo de Miriam, completamente sola, que Laura sacó sobre la línea, las blancas encadenaron tres ocasiones consecutivas en botas de Laura Ortega, Medina y Riu.

Pasado el primer cuarto de hora, Kakun Mainz realizó un triple cambio que sentó bien a su equipo, que se sacudió el agobio inicial y volvió a rondar la portería local. Iara tuvo en los botas el 0-1, pero su remate fue bien atajado por Laura.

El ritmo del partido decreció y Cantarero solo se decidió a realizar dos cambios cuando el partido se encaminaba al tiempo añadido. Todo parecía confiarse a alguna acción aislada, pero apenas se registraron incidencias de consideración.