"Mi deseo sería mantener la colección en Albacete"

E.F.
-

Alexander Rol, hijo de Wil Rol, creador de la colección, habla de la misma y de cómo se creó

Un momento de la presentación de la Colección Rol - Foto: Víctor Fernández

A lo largo de varias décadas, el holandés Wil Rol creó la mayor -y mejor- colección de cuchillería del mundo. Sin embargo, su dueño y creador nunca quiso tener protagonismo alguno. Su hijo Alexander, residente en España, es quien se encarga de contar la historia que hay detrás de la muestra, que abarca tres generaciones consecutivas de una misma familia.

¿Cuál es el origen de la colección?

En una navaja que mi padre recibió de mi abuelo cuando tenía 16 años. Mi abuelo fue un hombre singular,  exploró gran parte de Sudamérica, recorrió el Amazonas pero cuando volvió a Holanda se casó, creó un negocio y nunca más habló de aquella época. Mi padre sabía, intuía algo, pero nada más. Hasta que  un día, mi abuelo, que coleccionaba armas, le regaló una de las navajas que trajo de América. Ahí comenzó su pasión por las navajas, por mantener un vínculo con todo lo que vivió mi abuelo de joven.

¿Cómo se pudo hacer con todas las navajas?

Fue algo que duró toda su vida. Mi padre se hizo policía, fue  jefe del cuerpo en La Haya, ya tenía sus contactos, viajaba, recorría tiendas de anticuarios, coleccionar era algo más artesanal que ahora, con internet. A mediados de los 70, cuando tenía 45 años, le ofrecieron trabajar en las Antillas holandesas, en Curaçao, y allí nos fuimos, toda la familia. Desde allí, viajamos muchísimo, creo que por explorar, por seguir las huellas de mi abuelo y visitamos toda Sudamérica. Al volver a Europa, dejó el cuerpo y entró en la multinacional Shell, como jefe de seguridad. Viajaba muchísimo, y en todos los sitios conocía anticuarios e intermediarios para hacerse con nuevas piezas hasta que se jubiló con 65 años.

¿Con cuántas piezas se hizo?

Con muchas más de las 600 que hay en la exposición. La colección es,  en realidad, bastante más extensa. Tenía en la casa de la Haya una habitación enorme llena de armas, con sus armarios y sus expositores, muy organizada, con piezas procedentes de todo el mundo, aunque los países más importantes son, lógicamente, España, Francia, Italia y Alemania.

(Más información en edición impresa)