'Tuti' Fernández estrena 'La fuga', «una película que alegra»

Emilio Martínez
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Es el primer largometraje que dirige el también guionista, escritor teatral y músico albacetense

Tuti Fernández. - Foto: T.F.

El calificativo de polifacético incluso puede ser muy escaso para Daniel Tuti Fernández. Sí, porque el albacetense no sólo se vuelca en diversas labores artísticas, sino que las domina y suele alcanzar el éxito en todas. Que es lo que pretende ahora con La fuga, su primer largometraje que añadir en su hoja de servicios a la cultura en general, y al séptimo arte en articular, a los  muchos cortos que hasta ahora ya ha realizado. Todos ellos, como este filme, en calidad no sólo de director, sino también de guionista y autor de la banda sonora. Una película que «alegra y emociona», según la califica, y que tras su presentación la semana pasada a los medios de prensa especializados, con gran asistencia de variada gente del mundo del cine, acaba de estrenarse también, con indudable y previsible vocación de continuidad, en los madrileños Cines Verdi. Y que, claro, a un albacetense que ejerce y presume de su tierra, le encantaría que se proyectase también en ella.

Las excelentes críticas y premios que ha obtenido esta fuga en diversos festivales nacionales, incluyendo Abycine, e internacionales en EEUU y Canadá, no le fue muy difícil, relativamente, a la productora encajarla en la programación de este conjunto de salas. Por lo que es lógico el también relativo optimismo del máximo responsable -para no variar también al frente de la historia y de la música que la acompaña-, como adelanta a La Tribuna. «El viaje que hemos hecho por esta serie de festivales de todo el mundo ha ido de maravilla, por lo que presagiamos que al menos en teoría el funcionamiento comercial vaya en plan similar».

A la creativa mente de Tuti se le ocurrió una original historia plena de humor pero también para reflexionar sobre el trato y,  tantas veces desprecio que la sociedad actual da a las personas mayores como si ya no tuvieran inquietudes por delante. Y es que el argumento trata de un grupo de ancianos, todos músicos retirados, que después de años de giras y éxitos por el mundo, pasan sus últimos días en una residencia. La tranquilidad se rompe el día que Mike Blow, un excéntrico músico de jazz con Alzhéimer, llega a recinto. 

«A partir de ahí -continúa- una llamada de teléfono y un engaño son el detonante de un plan. Porque les convencerá para fugarse de allí y emprender un viaje a África, para encontrarse con una orquesta de niños de la calle en Angola, donde se rodó parte de la película, y el viaje cambiará para siempre las vidas de todos ellos». Un film divertido pero limpio sin escenas escabrosas ni violentas que considera válido para mayores y también adolescentes, a los que confía les gustará y disfrutarán sin olvidarse de la reflexión. 

Con el mérito añadido de que La fuga cuenta con algunas colaboraciones especiales de gente muy conocida como profesionales más o menos relacionados con las artes escénicas y con la música. Cual acontece con Josema Yuste, Pablo Carbonell, David Fernández -quien encarnó a Rodolfo Chikilicuatre en el Festival de Eurovisión de 2008- y Sergio Pazos, ganador de uno de los premios en festivales al mejor actor de reparto. 

Pero al margen de estos cameos, los papeles de los protagonistas fueron interpretados por personas que habían hecho algún pinito como actores pero muy lejos de la profesionalidad en sus respectivas ocupaciones laborales: Declan Hemp, Raquel Vicente, Francisco Javier Salvo, Julia Buil, Teresa del Olmo, Julio Arnau y la albacetense Bel Orfila. «Todos ellos magníficos en su cometido de intérpretes y más allá del rodaje», explica quien los dirigió, aunque quiere destacar a la paisana, que a sus 83 años fue la más dinámica y vital. «¡Ea!, de Albacete tenía que ser, ja ja», remata Tuti con indisimulado orgullo.

Antes de concluir con La fuga -que lógicamente ya está previsto que cuando concluya su recorrido por las salas tendrá un nuevo camino en plataformas y canales de televisión-, y entrar en los diversos proyectos a corto y medio plazo que alberga este multivalente personaje, es obligado valorar la música compuesta por él y cuya banda sonora se podrá escuchar muy pronto en las más importantes plataformas digitales.

En este aspecto, Tuti quiere aclarar dos partes bien diferenciadas sobre ello. Por un lado, la parte del jazz, «que fue grabada por los mejores músicos españoles», precisa, citando entre ellos a Inoidel González, Alberto Guio y Jorge Vistel. Y también la canción original, interpretada por Pau Sastre, va a formar parte del álbum que muy pronto saldrá a la venta y que es el cuarto de la vasta carrera en este género artístico del albacetense. 

Y, por otro lado, este nuevo disco es el primero en el que incluye música sinfónica grabada con orquesta sinfónica, concretamente la del Reino de Aragón bajo la dirección de Joan Martorell. Llegados a este punto se da la paradoja de que Tuti, que también ha compuesto la música de sus cortometrajes, ha perdido la cuenta del número de obras de teatro, algunas escitas y dirigidas por él y que se mantienen desde hace muchos meses en la competitiva y difícil cartelera madrileña, en las que firma la banda sonora. «Deben ser más de cincuenta pero no lo sé con exactitud ni me importa», cierra con la humildad que le caracteriza.

Su actualidad en Madrid no se queda sólo en la película, en el teatro y en la música. Porque dentro de unos días vuelve el famoso musical Avenue Q, que de Broadway se reestrena, ahora ambientado en el barrio de Lavapiés y con otro paisano de los grandes, Gerardo Olivares como director. Una obra basada en los muñecos que se enfrentan a las realidades del mundo de los adultos, y cuyas marionetas eran un clásico de Televisión Española hace años en programas legendarios como Barrio Sésamo. «Ya os adelanto que no es un musical para niños sino para adultos que quieren reencontrarse con el niño que un día fueron», puntualiza Tuti, director de la adaptación musical y muy satisfecho de haber  trabajado "con un elenco de cantantes y unos músicos espectaculares».

Y, sin olvidar para más adelante sus compromisos con Pitingo y su banda, la preparación de su nuevo disco de jazz al frente de su quinteto y otro a guitarra sola, cuenta algo de otro proyecto en ciernes, del que ya hay capítulo piloto, de una serie con buenas perspectivas en el que ha tenido el placer de que colabore la Fundación Albacete Balompié. Del que se atreve a pronosticar su seguridad de que «cuando se emita no pasará desapercibido sobre todo para la gente paisana».