«El Teatro Circo, a día de hoy, no se hubiera recuperado»

Virgilio Liante
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«Hacían falta esos políticos implicados y aquellos medios de comunicación», reivindica el presidente de la Asociación Nacional de Amigos de los Teatros Históricos de España, que llega en 2024 a su 30 aniversario

Javier López-Galiacho. - Foto: José Miguel Esparcia

En la primavera de 1994, comenzó el proyecto de rehabilitación del Teatro Circo con la adquisición por parte del Ayuntamiento, tras una ardua labor por parte de Javier López-Galiacho Perona, políticos, medios de comunicación y la ciudad de Albacete. Ahora mismo nos encontramos inmersos en la efeméride del 30 aniversario de la inauguración de la Asociación de Amigos del Teatro Circo de Albacete que, con el tiempo, se ha convertido en la Asociación Nacional de Amigos de los Teatros Históricos de España (Amithe). 

¿30 años no son nada?

Sí es tiempo. Estaba recién adquirido el Teatro Circo por parte del Ayuntamiento de Albacete de Carmina Belmonte, pero aún no había proyecto, había que buscar el dinero para constituirnos, algo que hicimos como movimiento ciudadano. Pusimos en contacto al Ayuntamiento de Juan Garrido con el Ministerio de Fomento para financiar la obra a través de lo que se conocía por el uno por ciento cultural y luego entró la Junta.

Hubo un movimiento importante como fue la movilización que llegó a más de 300 socios. 

Luego creo que otro factor muy importante fue la movilización que llegó a más de 300 socios y ahora contaré el mecenazgo de Gregorio Arcos, el padre, y también el apoyo al proyecto revolucionario, por llamarlo así, que suponía el proyecto de Caballero, de Sánchez y de Campos para cambiar la fisonomía del Teatro Circo para recuperar su antigua fisonomía, ya que había sido tapada en 1919. Todo el mundo se creía que se iba a rehabilitar el Teatro Circo, que era remozarlo y pintarlo, con todas las dificultades, pero prácticamente quedar igual que el que habíamos conocido los que lo cerramos el 31 de diciembre de 1985, pero aparece con un proyecto revolucionario, quitando la bóveda y apareciendo las arquerías neoárabes. Entonces ahí fue muy claro porque hubo una gran polémica en la ciudad, porque se pensaba que se iba a tirar el Teatro Circo y se iba a hacer uno nuevo. Creo que fue en una reunión que tuvimos en el Ateneo de Albacete, nuestra sede con los arquitectos donde nos explicaron el proyecto y nos pusimos completamente a favor de este proyecto.

¿Hubo algún otro momento también clave para la recuperación del Teatro Circo?

Sí, cuando nosotros pedimos paralizar el proyecto, ya se habían comenzado las obras. Se lo pedimos al alcalde Pérez Castell para incorporar la pista de circo, porque esta pista no existía en el proyecto. Simplemente iba a ser un teatro, entonces pedimos parar las obras al alcalde Pérez Castell, con el Ministerio de Fomento y la Junta que lo estaban financiando al 50%, en el que el Ayuntamiento ponía la propiedad. Entonces le pedimos la incorporación de la pista y afortunadamente se nos hizo caso y hoy es lo que le da singularidad mundial como Patrimonio Mundial de la Humanidad. 

¿Cree que hay opciones para que el Teatro Circo sea Patrimonio Mundial de la Humanidad?

Nosotros creemos que sí puede existir, por eso hicimos la propuesta el 25 de marzo de 2021 para pedir al Gobierno de España que sea Patrimonio Mundial de la Humanidad, porque estamos hablando del Teatro Circo operativo más antiguo del mundo (hay cinco circos más antiguos, pero no en activo), de 1887 que tuvo esa actividad hasta 1919, pero con la rehabilitación del Teatro Circo y en segundo lugar, creemos que por la fisonomía que tiene de estructura en hierro con esas arquerías árabes, es uno de los mejores estilos de la arquitectura alhambrista que evoca uno de los mejores estilos de arquitectura del siglo XIX con esos capiteles nazaríes a esas arquerías árabes que evoca algunos salones de la Alhambra, que se trajeron desde la Fundación Primitiva Valenciana ya hechas en tren y creemos que tiene cartas suficientes para jugar esa candidatura. Ahora que llevar un proceso largo que te lo elija el Gobierno de España y luego que te lo proponga a la Unesco en París.  Se ha constituido esta mesa que va a necesitar medios y Amithe va a estar en esa mesa mientras que esa mesa tenga representatividad. Nosotros hemos apostado muy fuerte, al igual que el Ayuntamiento, Cultural Albacete y nosotros nos encargamos de la coordinación, pero también vamos a impulsarla mientras veamos que hay un interés político, que también tiene la Junta de Comunidades y tener pendiente una reunión con la Consejería de Educación y Cultura que será la valedora ante el Gobierno de España en esa lista indicativa.  

¿Y cuentan con ese apoyo de la Junta de Comunidades?

De momento no se ha materializado, porque contamos con un apoyo que creemos que es serio y solvente por el Ayuntamiento y la Diputación, de hecho tanto el alcalde como el presidente estuvieron en la presentación de la candidatura en el Teatro Muñoz Seca de Madrid, pero creemos que la Junta también está interesada, porque se debe crear un expediente, por eso se ha creado esta mesa de coordinación. Tenemos un asesor que es Miguel San Nicolás, que es un experto mundial en Patrimonio Histórico ante la Unesco. Ahora, la Junta de Comunidades tiene que apoyar completamente esta candidatura. Solamente con que consiguiéramos en esta legislatura que el Gobierno de España elija el Teatro Circo como un candidato dentro de esa lista indicativa supondría un éxito. El objetivo de estos cuatro años es lograr que el Gobierno de España lo elija, y ahí la Junta de Comunidades es un elemento básico, porque con el resto de comunidades, tendrán que acordar con el Gobierno de España qué patrimonio incorporan para esa lista indicativa. Por eso pediría a esta mesa que tenga el apoyo político suficiente, y es más de ahí que haya un acto de presentación política de la candidatura con los representantes de las tres administraciones públicas, también del empresariado de Albacete, porque contamos con el apoyo de FEDA, Adeca y la UCLM. Esa mesa para tener continuidad tiene que tener representatividad, porque defender la candidatura es un tema en el que hay que participar mucho políticamente y luego popularmente. El pueblo de Albacete tiene que estar al lado de esta candidatura. 

¿Desde su punto de vista, los premios de Amithe han sido muy, pero que muy, importantes?

Sí, porque, en su momento, se crearon para apoyar la rehabilitación del Teatro Circo. Piensa que hasta el sexto galardón que le entregamos a Arturo Fernández, los cinco anteriores hubo que darlos fuera del Teatro Circo, en la Diputación, en el Auditorio, en la CCM, y fueron un factor de apoyo a la rehabilitación del Teatro Circo y luego han sido un factor de apoyo a la solvencia nacional e internacional del Teatro Circo. Es decir ahora vamos a cumplir los 25 premios que celebraremos en la gala del 7 de marzo entregándole el Premio Pepe Isbert, actuando en Albacete Ana Belén que lo recibirá después de trabajar con la obra Romeo y Julieta y luego el Premio Arcos irá a la Plataforma que salvó el Teatro Albéniz de Madrid y luego con la Diputación hemos creado un nuevo premio que es el Orgullo de Albacete que distingue a una personalidad del mundo del espectáculo que en este caso irá al director albacetense Gabriel Olivares.

De este premio, ¿quién ha sido la personalidad que más huella le ha dejado?

A mí, sobre todo, por cómo se produjo fue Toni Leblanc, porque en ese momento estaba viviendo un ostracismo personal y profesional y gracias a que se le dio el premio en Albacete y vino Telecinco con el que se le dio un programa de Belinda Washington del Corazón lo vio Santiago Segura y dijo:«Está vivo». Entonces hay que decir que lo llamó para hacer Torrente, le dieron el Goya y luego fue nuestro presidente de honor. Luego si me dices de popularidad puedo hablar de Lina Morgan y Arturo Fernández. 

    

¿Cómo se encontraron aquel Teatro Circo en 1994?

Era un Teatro Circo que había sido esquilmado con nocturnidad y alevosía. Nos encontramos el telón cortado, un lugar donde vivían indigentes dentro, que por el frío se habían calentado con fuego y tuvimos la suerte de que un concejal que se llamaba Antonio Rodríguez nos abrió el Teatro Circo y pudimos grabar las imágenes y fotografiar y compramos una página en los cuatro diarios que había para poner en alerta cómo estaba el Teatro Circo por dentro. Creo que ese día fue fundamental, porque pudimos grabar por dentro y se aceleraron las gestiones de Alcaldía, Junta de Comunidades. Luego fue muy bonito cuando entramos con López Vázquez y pusimos un generador, entonces encendimos las luces y el actor pudo ver el teatro en el que había actuado tantas veces. Nos lo encontramos que estaba el bar hundido, animales muertos y el telón cortado. 

¿Qué ha supuesto para usted ser presidente de Amithe?

Son 30 años de presidente. Quería ponerme a trabajar por Albacete a través del Teatro Circo y yo creo que haber puesto en valor mundial este sitio es una satisfacción personal importante. Desde mi punto de vista, creo que sin esos 200 asociados y sin los medios de comunicación no hubiéramos podido sacar adelante este proyecto. Entonces yo estoy muy orgulloso de los albacetenses que nos han acompañado, porque siempre hemos tenido el calor y el corazón a nuestro lado. Estoy seguro que el Teatro Circo a día de hoy no se hubiera recuperado, porque hacían falta esos políticos implicados y aquellos medios de comunicación tan intensos que tenía Albacete entonces y un alcalde como Pérez Castell. Tengo dudas de que en el año 2024 el Teatro Circo se hubiera podido recuperar