Paseo por la vida y obra de Benjamín Palencia

Antonio Díaz
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El Departamento de Educación y Acción Cultural, con José Javier Peinado, realizó una visita guiada abierta por las salas del pintor de Barrax, que repetirá el domingo para un nuevo grupo

Un momento de la visita a una de las salas dedicadas a Benjamín Palencia, con la obra ‘Dos toreros’ al fondo. - Foto: Víctor Fernández

El Museo de Albacete, a través de su Departamento de Educación y Acción Cultural, ofreció la primera de las dos visitas guiadas obra y vida de Benjamín Palencia, actividad que se repetirá el domingo, a las 12 horas para otro grupo de 25 personas.

José Javier Peinado, voluntario del Departamento de Educación y Acción Cultural del Museo de Albacete, se encarga de estas visitas guiadas, destacó que desde que funciona el Departamento Didáctico, «se hacen visitas guiadas, prácticamente diarias y en concreto, con Benjamín Palencia se han hecho con muchos grupos y ahora se ofertan visitas abiertas, para conocer la vida y obra de nuestro paisano de Barrax. Viene mucha gente a visitar la colección, que es magnífica, pero estamos descubriendo también que para muchas personas de la provincia y la capital es un gran desconocido. Es más, estas visitas abiertas han tenido un gran éxito, se completó rápidamente el aforo de 25 personas por día, y se podrían programar otras».

Hizo José Javier Peinado en esta visita un recorrido por la vida de Benjamín Palencia a través de su obra, «desde su nacimiento en Barrax, sus primeros años de formación en Madrid, donde gracias a la influencia de su gran protector, Rafael López Egóñez, acudió a academias de arte y se sacó el carnet de copista del Museo del Prado, donde se acercó a maestros como Velázquez, El Greco, Zurbarán, pero realmente su gran referencia es El Greco, como se ve en muchas de sus obras y, a partir de ahí, a lo largo de su vida podemos hacer un recorrido por toda la historia de la pintura del siglo XX, figuración, paisajismo, cubismo, surrealismo, constructivismo, abstracción o fovismo y llegamos a su último período, el más conocido y reconocido, este de pinceladas gruesas, de cuadros muy empastados, de estos paisajes de primavera o nevados».

Recordó José Javier Peinado que Benjamín Palencia, en 1978, «cuando se inauguró el museo, hizo una donación  117 obras y hoy día tenemos dos salas con 46 cuadros que son los que vimos, acercándonos a todos los movimientos artísticos que cultivó, obras de su primera época como el Retrato de Rafael López Egóñez, muy interesante, de los años 20, luego tenemos algunos cuadros muy representativos de ese primer período, basados en El Greco, como Figura de mujer, que es el último que adquirió el Ministerio de Cultura. Luego vimos Bodegón cubista, que nos recuerda a Juan Gris, o esos cuadros que pintó en el puerto de Altea y sus obras surrealistas y pasamos la abstracción, fovismo, con La cocina o Autorretrato y finalmente pasamos por sus cuadros de la Escuela de Vallecas y su última etapa, representativa, paisaje, obras como La era de los pájaros, Campo con nieve, Castilla, Primavera, ya 1978».

También es muy relevante, destacó, la importancia de Benjamín Palencia y su relación estrecha con Juan Ramón Jiménez, Miguel Hernández o Federico García Lorca, «porque Benjamín Palencia viajó con La Barraca, también como director artístico».