Alejandro Peñaranda vuelve a puntuar en Valencia

Pedro Belmonte
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El novillero no descarta que pudiera tomar la alternativa en esa plaza, pero en la feria de julio

Toreo en redondo de Alejandro Peñaranda el sábado en Valencia. - Foto: Pedro Belmonte

Lo volvió a hacer. Alejandro Peñaranda comenzó la temporada de 2024 de la misma forma que terminó la de 2023, abriendo la puerta grande de la plaza de Valencia, coso este que se ha convertido en un talismán para el torero de Iniesta y Albacete, quien pone fácil a las empresas su contratación para convertirse esta temporada en matador de toros. Unos días después del triunfo logrado, conseguido contra viento y marea, nunca mejor dicho, ha hablado para La Tribuna de Albacete, sobre su actuación en el coso de Monleón y los proyectos que puedan suponer la anhelada alternativa que quiere tomar esta temporada.

«Contento con la segunda puerta grande de Valencia y sobre todo por haber empezado la temporada igual que terminé la anterior, con una puerta grande en una plaza de primera, que tiene que dar motivos para que este año cuenten conmigo».

No fue una buena novillada. «A la novillada le faltaron muchas cosas. No hubo ningún novillo completo ya que hubo algunos que apuntaron cosas, pero al final no terminaron de sacar. El segundo mío al principio tuvo movilidad, se deslizó muy bien por el pitón derecho, aunque salía un poco suelto, pero hubo un momento en la faena que se desentendió totalmente de los trastos y acabó aburriéndose, que es algo que afea mucho y no mete al público, además no te deja ligar las tandas como uno quiere. El primero de mi lote no terminaba de humillar y salía con la cara alta de los trastos y fue incómodo para estar delante, porque tampoco decía nada y había que ponerle mucho porque le faltaban muchos matices. Fueron novillos con los que había que estar muy técnico y además, el viento no te dejaba engancharlos como tú querías ni torearlos a la altura que tú querías ni vaciarlos como querías, porque estabas obsesionado con apretar los trastos al suelo, porque venían rachas muy fuertes y no podías controlarlos, pero en la medida de lo posible ahí se ven los entrenamientos y lo que siempre nos han inculcado en Albacete, que hay que torear mucho de salón, haga viento, llueva o lo que haga, para que luego en la plaza no te llegue el agua al cuello».

Una tarde de mucho mérito para los toreros. «Creo que fue una tarde de mucho mérito tanto de Samuel, como de Alberto o mía, sobre todo por la climatología, que no lo pone fácil. Ponerte el vestido y salir a torear así, es complicado y más, como he dicho antes, con ese aire que no te deja dominar y no te puedes defender y aparte la poca raza que tuvo la novillada hace más costoso que la gente entre en la faena y que se caldee el ambiente, pero bueno, pusimos de nuestra parte y contento por el resultado, pero no satisfecho en cuanto a rotundidad de faena, porque creo que puedo dar otra dimensión que no me dejó dar ese día».

Se le vio muy preparado. «Como decía antes, los toreros de Albacete tenemos ese denominador común que es el temple que ha dejado huella en nosotros el maestro Dámaso porque es fundamental templar mucho a los novillos y apretarlos para tener el mando sobre ellos. Esas cualidades que se inculcan a los toreros albacetenses y castellanos son muy importantes para estos días en que te hace falta una muleta poderosa para poderles a esas oleadas de viento y solucionar los problemas». Sería una posibilidad que la alternativa fuese en Valencia en la Feria de Julio. «Valencia es una plaza que me ha dado mucho cariño en la que las dos tardes como novillero con picadores y una sin picadores, me ha gustado mucho ir a torear, el ambiente y ojalá porque creo que cinco orejas en dos tardes con picadores son méritos suficientes para poder tomar la alternativa el día de mañana y en una feria como la de julio».