Junta y Guardia Civil se unen contra los alimentos 'fake'

E.F. / Redacción
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El delegado de Agricultura en Albacete, Ramón Sáez, se reunió con mandos de la Benemérita para tratar el desarrollo de la Operación Opson, que se desarrolla con Europol e Interpol contra el fraude en el sector alimentario

La reunión con la Guardia Civil se desarrolló en la Delegación de Agricultura. - Foto: JCCM

Falsificar alimentos es un delito que no ocupa tantos titulares como el tráfico de drogas o la trata de personas, pero que tiene un impacto considerable en los productores legítimos, en el bolsillo del estado y los ciudadanos e incluso en la salud de las personas.

Desde hace más de una década, la Guardia Civil es la responsable en España de la Operación Opson,  que se desarolla en coordinación con las policías de todos los estados miembros de la UE.

Esta operación también se desarrolla en Albacete y fue el asunto principal de una reunión mantenida ayer entre el delegado provincial de Agricultura, Ramón Sáez, el teniente coronel de la Guardia Civil de Albacete, Marcos Gomez Romera, y el capitán Jose Ángel Rozalén Medina, jefe del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona).

El objetivo prinicipal de la operación Opson es retirar del mercado bebidas y alimentos que no cumplen los requisitos mínimos de calidad o están falsificados, así como desmantelar a los grupos de delincuencia organizada implicados.

Sólo en 2022 se realizaron más de 2.500 controles e inspecciones en el territorio nacional en centros de distribución, almacenes, superficies comerciales, medios de transporte, contenedores y depósitos fiscales, puertos y aeropuertos. 

Opson beneficia de forma directa a los productores albacetenses, pues retira de los mercados nacionales y extranjeros productos que en teoría son made in  Albacete, cuando en realidad no lo son.

Por ejemplo, en 2022 la Unidad Central Operativa del Medio Ambiente y el Seprona de Málaga,desarticularon un grupo criminal dedicado a la comercialización de azafrán que era gardenia modificada molecularmente. 

Desde China importaban el extracto de gardenia que hacían pasar por azafrán. La operación culminó con la detención de cinco personas y la investigación de otras seis, además de tres empresas por los delitos contra la salud pública, estafa, contra el mercado y los consumidores y pertenencia a grupo criminal, interviniendo más de 10.000 kilos de supuesto azafrán valorado en más de 750.000 euros.