Una neuroprótesis devuelve la movilidad a un enfermo de párkinson

Anisia Gil (EFE)
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Marc, un francés de 62 años, es el primer paciente del mundo tratado con esta tecnología que le ha permitido volver a caminar, una habilidad que pierde el 90 por ciento de los afectados

Una neuroprótesis devuelve la movilidad a un enfermo de párkinson - Foto: EFE/ Anisia Gil

Neurocientíficos del Hospital Universitario de Lausana, en Suiza, han creado una neuroprótesis que permite que los enfermos de párkinson en fase avanzada puedan volver a caminar de forma normal, una habilidad que pierden en nueve de cada 10 casos, y presentaron al primer paciente del mundo tratado con esta tecnología.

Tras varios meses de rehabilitación, Marc, francés de 62 años, recibió la nueva neuroprótesis, con la cual ha superado por completo los problemas que tenía para caminar, ya que estos no respondían a ninguno de los tratamientos que había recibido.

«Al principio no pensaba que pudiera sentir un efecto inmediato, pero en cuanto me implantaron la neuroprótesis sentí la mejoría», asegura el paciente piloto del proyecto, quien antes solo podía desplazarse con mucha dificultad, no podía subir escalones ni darse la vuelta, todo lo cual ahora puede hacer de forma natural, con confianza y sin riesgo de caerse. El cambio es tal, que Marc ahora camina sin ninguna ayuda unos seis kilómetros, sin dolores ni cansancio.

Estimulación selectiva

Antes de probar con humanos, se realizaron ensayos con primates a fin de determinar los parámetros que debía tener la neuroprótesis, como la potencia requerida, la zona que se debía estimular en cada caso y el mejor método para hacerlo.

«Llevamos muchos años trabajando en la estimulación de la médula espinal de forma selectiva para restaurar la locomoción después de lesiones», explica el neuroingeniero español Eduardo Martín Moraud, responsable del proyecto -al que se ha dado el nombre de NeuroRestore- y pionero en otras investigaciones con pacientes parapléjicos.

A diferencia de la paraplejia, el párkinson no impide que el cerebro mande la instrucción del movimiento a las piernas a través de la médula espinal, sino que «altera o debilita» la transmisión de este mensaje. «El párkinson es una enfermedad muy asimétrica, por lo que generalmente afecta solo a un lado del cuerpo y con esta técnica podemos estimular de manera selectiva la región más afectada», asegura Martín Moraud.

La neuroprótesis está compuesta por electrodos que se instalan encima de la médula espinal y se conectan de forma directa con un neuroestimulador implantado en la zona subcutánea del abdomen, que es a su vez controlado desde el exterior mediante un mando a distancia.

Respecto a la técnica de implantación, la neurocirujana y codirectora de NeuroRestore, Jocelyne Bloch, sostuvo que se trata de un procedimiento «completamente personalizado», ya que durante la intervención quirúrgica se prueba el efecto de estimulación de los electrodos para ajustar su posición y potencia al caso de cada paciente, en función de la respuesta de sus músculos a los estímulos.

Proyección de futuro

Ante el caso exitoso de Marc, el equipo de NeuroRestore planea realizar a continuación un ensayo con entre 80 y 100 participantes para demostrar la seguridad y eficacia de la neuroprótesis, y así solicitar la aprobación de las autoridades sanitarias para su uso.

«La idea a la larga es que este tratamiento esté disponible para cualquier paciente con párkinson, como lo está el tratamiento mediante estimulación cerebral profunda para controlar los temblores y la rigidez que causa esta enfermedad».