La Medea más cercana

Agencias
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El Teatro Real abre la temporada con el estreno absoluto de una nueva adaptación de la trágica ópera de Luigi Cherubini, una versión que se aproxima más a sus víctimas olvidadas: los niños

Maria Agresta (Medea) y Enea Scala (Jason) - Foto: Javier del Real (Teatro Real)

El Teatro Real levanta mañana el telón de la nueva temporada con un estreno absoluto, una nueva versión de la trágica Medea, de Luigi Cherubini, en una interpretación musical más cercana al propósito del autor y poniendo el acento en las «grandes y olvidadas víctimas» del relato, los niños.

Como viene siendo habitual en el arranque del curso operístico del coliseo madrileño, los Reyes serán los encargados de presidir esta primera obra por quinto año consecutivo. «Es una satisfacción para nosotros y en cierta manera supone una vuelta a la normalidad, ya que el año pasado el estreno fue en octubre debido a las obras en el escenario», explicó hace unos días el director del teatro, Ignacio García-Belenguer.

Medea es una vuelta a los orígenes de la partitura de Cherubini. «La lectura que se ha hecho durante años es heteropatriarcal, la de la madre que mata a sus hijos para hacer daño a su expareja, pero hay otra lectura feminista en la que se habla de una mujer que decide ser mujer antes que madre», remarcó el director de escena de la obra, Paco Azorín, quien recuerda no obstante que se trata de un «mito».

Medea, Valeria Grandio e Ismael Palacios (hijos de Medea).Medea, Valeria Grandio e Ismael Palacios (hijos de Medea). - Foto: Javier del Real (Teatro Real)«Los mitos grecolatinos hablan de lo que somos hoy, pero todo mito necesita su actualización», añadió, para luego destacar que en esta Medea también se ha querido poner el foco en los niños -de hecho, en el cartel son ellos los protagonistas-.

«En este mito hay una violencia sobre los niños, que han sido los grandes olvidados, no solo por parte de la madre, sino también por la de Jason. La sociedad proyecta sobre ellos lo que somos, pero también nuestras basuras emocionales y es así como generamos monstruos», lamentó Azorín.

Esta coproducción con el Abu Dhabi Festival cuenta con Ivor Bolton en la dirección musical. En el proyecto inicial de Medea, rechazado por la Ópera de París en los turbulentos años que sucedieron a la Revolución francesa, Luigi Cherubini (1760-1842) y su libretista François-Benoît Hoffman (1760-1828) pretendían concebir una ópera enteramente cantada.

Plano general del coro femenino; en el medio, Sara Blanch (Dircé).Plano general del coro femenino; en el medio, Sara Blanch (Dircé). - Foto: Javier del Real (Teatro Real)Al carecer del apoyo financiero que se necesitaba para sufragar la producción, se optó, in extremis, por adaptarla a los dictámenes estructurales de la Opéra-comique, articulando extensas partes habladas con la maravillosa y vibrante música de Cherubini, alabada con entusiasmo por Beethoven, Brahms o Wagner.

La partitura se estrenó en 1797 en el Théâtre Feydeau, en París, y desde entonces se sucedieron 10 versiones que, pese a alejarse del universo musical y estilístico de Cherubini, lograron que la pieza tuviera períodos de gran éxito.

Cantada íntegramente

Ahora, la adaptación de Alan Curtis concibe una versión de Medea inédita, íntegramente cantada, como deseaba Cherubini, componiendo la música para una reducción de las partes habladas originales, que transformó en recitativos acompañados, emulando el estilo del compositor.

Tres sopranos alternarán en el papel de Medea (Maria Agresta, Saioa Hernández y Maria Pia) dando cada una de ellas un punto de vista diferente del personaje. 

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