Europa se deja seducir por la cultura del pacto

EFE
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Los Gobiernos de un solo color están en peligro de extinción en el Viejo Continente, donde las coaliciones entre varios partidos e ideología diversa comienzan a ser una norma no escrita en buena parte de los países

Europa se deja seducir por la cultura del pacto

En Europa, los Gobiernos de coalición son una especie de norma y, en general, tienen carácter diverso y multipartidista, alejados ya de las grandes coaliciones del pasado. Algunos incluso tardan años en formarse.

Países como Francia y el Reino Unido posibilitan la formación de mayorías gracias a sus sistemas electorales. Y otros, como Italia y Grecia, han introducido reformas electorales para resolver la inestabilidad provocada por la fragmentación parlamentaria. 

Es más, un caso de cambio es la nación helena: en 2015 Syriza (izquierda) necesitó del respaldo de los nacionalistas de Griegos Independientes (que ocuparon la cartera de Defensa) para tener los dos escaños que le faltaban para la mayoría absoluta. Ahora, el conservador Kyriacos Mitsotakis gobierna gracias a la prima de 50 escaños (de una cámara de 300) que se le otorga al vencedor de la segunda ronda electoral.

Bélgica

Años para formar un Ejecutivo multicolor y multirregional

El primer ministro belga, Alexander De Croo, lidera una coalición compuesta por siete partidos, formada por liberales, socialdemócratas y verdes (tanto valones como flamencos) y el grupo cristianodemócrata de la región de Flandes, de la que se han quedado fuera los nacionalistas de la Nueva Alianza Flamenca pese a haber ganado los comicios de 2019.

Bélgica está acostumbrada a tener gobiernos conformados por alianzas, aunque su constitución no siempre es fácil y, de hecho, en la última década se ha superado hasta en dos ocasiones el récord de días con un Ejecutivo en funciones.

La investidura de De Croo se produjo 650 días después de que cayera el anterior Gabinete. Entre 2010 y 2011, la nación estuvo 541 días sin poder formar Gobierno, aunque su estructura federal -con grandes competencias cedidas a las regiones- permitió que el país no quedase paralizado.

Países Bajos

Varias formaciones de distinto signo: una tradición

Países Bajos ha estado tradicionalmente gobernado por coaliciones de varios partidos y parlamentos formados con grupos políticos de diferentes ideologías, ninguno con una mayoría suficiente para mandar en solitario.

El Ejecutivo en funciones que lidera el liberal Mark Rutte -que anunció el mes pasado su decisión de dimitir tras 13 años como primer ministro- está compuesto por cuatro formaciones, desde el centroderecha a los liberales de izquierdas, con un acuerdo que permite el voto de conciencia en los temas más sensibles o compromisos como la necesidad de investigar el apoyo social a ciertos proyectos de ley antes de someterlos a votación parlamentaria.

Los cuatro partidos tardaron casi un año en alcanzar un pacto, con Unión Cristiana accediendo finalmente a entrar a la formación para evitar una repetición electoral.

Alemania

La histórica 'gran coalición' ya es cosa del pasado

En Alemania, los Gobiernos de coalición son la regla desde 1949. Durante tres de las cuatro legislaturas que duró la era de Angela Merkel hubo una denominada gran coalición, entre la Unión Cristianodemócrata (CDU) y el Partido Socialdemócrata (SPD), que tradicionalmente han sido las agrupaciones más votadas.

En las tres ocasiones, el reto para Merkel fue hacer concesiones programáticas a los socialdemócratas que les permitieran formar parte del poder y que éstas, a la vez, fueran aceptadas por su propia formación.

En la nación germana siempre se habló de una paradoja: que aunque el SPD marcaba en muchos aspectos la política del Ejecutivo, los electores no lo reconocían. Pero lo cierto es que al final ganaron las primeras elecciones de la era pos-Merkel.

La gran coalición ha dado ahora paso a una tripartita, presidida por el socialdemócrata Olaf Scholz, con los Verdes y el Partido Liberal (FDP), que tradicionalmente han tenido políticas económicas antagónicas.

Italia

Un relato de muchas alianzas... y continua inestabilidad

La nación transalpina está históricamente gobernada por coaliciones que se pactaron al no conseguir ningún partido la mayoría en las urnas, lo que ha provocado continua inestabilidad y 66 Ejecutivos que duraron una media de 400 días.

Con la nueva ley electoral, que premia las alianzas, se crearon dos bloques antes de los comicios: el derechista Casa de la Libertad, liderado por Forza Italia, del fallecido Silvio Berlusconi, y otros partidos como Liga -de Matteo Salvini- o Hermanos de Italia -con la primera ministra del país, Girgoia Meloni-; y el del centro-izquierda, que agrupaba las fuerzas progresistas. En las generales de septiembre del año pasado, la derecha se presentó unida gracias a un acuerdo electoral, aunque cada uno con su programa y objetivos, lo que le permitió hacerse, por primera vez en el país, con la victoria en las urnas.

Países nórdicos

Una regla general para Dinamarca, Suecia y Finlandia

En los países nórdicos las alianzas son una regla general y también los acuerdos entre Gobiernos de minoría y fuerzas parlamentarias ajenas al Ejecutivo.

En Dinamarca, la socialdemócrata Mette Frederiksen se encuentra a los mandos desde 2022 en una coalición tripartita con el Partido Venstre, conservadores, y con los liberales moderados. El Gabinete actual es el primero en tres décadas que tiene una mayoría parlamentaria propia. También se dejó atrás un esquema de bloques en el que de un lado estaban los socialdemócratas, con otros partidos de izquierda, y del otro los liberales y los conservadores.

Por su parte, Ulf Kristersson está al frente de una coalición en Suecia con demócratas cristianos y liberales que coopera en el Parlamento con los Demócratas Suecos, considerados de ultraderecha. Estos últimos son la segunda fuerza en la Cámara y se llegó a plantear su participación en el Gobierno, si bien fueron vetados por los liberales.

También en Finlandia se formó este año un mandato con cuatro formaciones presidido por el conservador Petteri Orpo, junto al Partido de los Verdaderos Finlandeses, considerado de ultraderecha, al lado del grupo que representa a la minoría sueca y los demócratas cristianos.

Austria

Huyendo desde hace tiempo de los mandatos en minoría

Austria ha sido históricamente un país de alianzas y consensos, que huye de Ejecutivos en minoría que necesiten mayorías cambiantes. De hecho, desde el final de la Segunda Guerra Mundial casi siempre hubo Gobiernos formados por dos socios, la mayoría de las veces conservadores (ÖVP) y socialdemócratas (SPÖ), lo que se conoce también como gran coalición.

Desde 2019 al frente de la nación está el ÖVP y Los Verdes (ecologistas), cuyo mandato expira el año que viene.

Bulgaria

Cinco convocatorias en dos años y un acuerdo entre 'enemigos'

Entre 2021 y 2023, Bulgaria celebró nada menos que cinco elecciones generales ante la imposibilidad de encontrar mayorías parlamentarias entre los principales partidos. Tras los últimos comicios, en abril, se formó una coalición entre las dos principales formaciones del país balcánico, en teoría, enemistadas.

La alianza reformista PP-BD y el grupo populista conservador GERB decidieron formar un Ejecutivo compartido, con un sistema de rotación, con nueve meses para cada uno al frente de la nación.