Hallan en el río el cuerpo sin vida del anciano desaparecido

REDACCIÓN
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Dispositivo montado por la Guardia Civil y Bomberos para la búsqueda del anciano desaparecido, cuyo cuerpo apareció en el río Júcar. - Foto: RUBÉN SERRALLÉ

Francisco fue localizado por los buzos de la Guardia Civil en una poza ubicada entre Alcalá del Júcar y Tolosa

Sobre las 10,30 de la mañana de ayer, los equipos de búsqueda de la Guardia Civil y bomberos dieron con el cuerpo sin vida de F.L.I., un hombre de 78 años que se había dado por desaparecido el pasado jueves.
El cuerpo sin vida de Francisco fue localizado en una de las pozas que se forman el río Júcar, en un tramo que discurre entre Alcalá del Júcar y Tolosa y que se conoce como La fábrica de la lana, a un kilómetro del casco urbano de Alcalá, según fuentes de la Guardia Civil. Inmediatamente, el cadáver fue trasladado al Instituto de Medicina Legal, ubicado en el hospital Perpetuo Socorro de Albacete, a la espera de que se le practique la autopsia en las próximas horas, pruebas que tendrán que determinar las causas del ahogamiento  porque, de momento, todo son especulaciones e hipótesis sobre el origen de este triste suceso.
Francisco, un hombre de 78 años, al parecer solitario y con buena salud, tenía por costumbre salir a caminar todos los días unos cinco o seis kilómetros. El jueves, a la hora del almuerzo, los trabajadores de la residencia Ribera del Júcar lo echaron de menos y dieron la voz de alarma. Guardia Civil, bomberos, voluntarios y vecinos montaron un dispositivo de búsqueda integrado por más de 40 personas, que batieron unos 12 kilómetros del río y de la ribera de Alcalá del Júcar para encontrar al hombre desaparecido.
En la jornada del viernes, el operativo estuvo compuesto por cuatro patrullas de Seguridad Ciudadana, cuatro componentes del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil procedentes de la provincia de Cuenca, cinco componentes de la unidad de rescate subacuático del Sepei de Albacete y 25 voluntarios de Protección Civil de la localidad y otros que se desplazaron desde Villamalea, Mahora, Montealegre del Castillo y Casas Ibáñez.
A este operativo también se incorporaron desde el principio dos trabajadores del servicio Cinológico de las provincias de Ciudad Real y Toledo y otros tantos del servicio de Protección Ciudadana de Protección Civil, a los que se unieron numerosos vecinos de Alcalá del Júcar.