Primero rentables y luego verdes

SPC
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Una nueva protesta en Madrid evidencia que los ánimos se desinflan poco a poco. Bruselas promete rebajar los requisitos medioambientales y la carga administrativa

Primero rentables y luego verdes

Cerca de 80 tractores y unas 500 personas a pie procedentes de toda España recorrieron el domingo el Paseo de la Castellana de Madrid hasta el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para protestar contra las normativas europeas del campo, así como para pedir que las explotaciones sean primero «rentables y luego verdes» y que se produzca una competencia leal. Se trata de una nueva protesta que, aunque con una afluencia menor que las anteriores, muestra que el sector primario no está satisfecho con las cartas que la UE ha puesto sobre la mesa.

«Venimos de un pueblecito de Guadalajara para reivindicar que nos dejen seguir trabajando, que toda la normativa verde que viene desde Europa está muy bien, pero que las explotaciones tienen que ser rentables primero rentables y luego verdes», reclamó Marco Valdominos, agricultor que se sumó con su tractor a esta marcha convocada por la Unión de Uniones. En la misma línea se pronunció el coordinador estatal de la organización agraria, Luis Cortés, quien indicó que quieren que la política agraria comunitaria «sea agraria», no medioambiental. «Si queremos tener una política medioambientalista habrá que hacerla, pero no bajo el paraguas de política agraria», destacó.

El hartazgo de los agricultores por la burocracia quedó de manifiesto también en algunas de las pancartas que se pasearon por La Castellana, que exhibían lemas como «Sobran papeles, faltan soluciones» o «Queremos una agricultura libre, no esclava de la administración». La manifestación transcurrió con calma y ante el beneplácito de algunos madrileños que aplaudieron a su paso, hasta que finalizó frente a Agricultura, donde se lanzaron las últimas proclamas.

Pese al tono festivo, Unión de Uniones advirtió de que seguirán manifestándose si no hay respuesta a sus reclamaciones y si no se les tiene en cuenta como un actor en la negociación para tomar medidas en beneficio de los agricultores. La organización reclama a Gobierno la protección de los productos de la UE frente a las importaciones de terceros países, mejorar la Ley de la Cadena Alimentaria y modificar la PAC para que las exigencias ambientales sean proporcionadas y adecuadas a la realidad del sector.

Propuestas de Bruselas.

La protesta de Madrid del domingo no es la única que ha tenido lugar estos últimos días. De hecho, ASAJA, COAG y UPA mantienen movilizaciones al menos durante esta semana, a pesar de que la Comisión Europea ha anunciado un paquete de medidas que no ha sido mal acogido por el sector, aunque lo consideren insuficiente.

Entre otras cosas, la Comisión quiere eximir de controles y sanciones relacionados con los requisitos medioambientales que se deben cumplir para acceder a ayudas de la PAC a las pequeñas explotaciones agrarias, de menos de 10 hectáreas, para aliviar aún más la carga administrativa del campo. El principal objetivo de estas propuestas legislativas es descargar de burocracia a los agricultores de la UE para darles a estos y a los estados miembros una mayor flexibilidad para cumplir determinadas condicionalidades medioambientales incluidas en la Buenas Prácticas Agrarias y Medioambientales (BCAM), que afectan al 90% de la superficie agraria de la Unión Europea (UE).

En cualquier caso, Bruselas asegura que esto no comprometerá el nivel general de ambición en lo que respecta a los objetivos de protección medioambiental y climática de la política agraria de la UE. Según datos del Ejecutivo comunitario, eximir a los pequeños agricultores de los requisitos asociados a estas normas simplificaría considerablemente el trabajo diario de los pequeños agricultores, que representan el 65% de los beneficiarios de la PAC.

La Comisión también propone una revisión específica de las BCAM 6, de cobertura mínima de suelo en los períodos más sensibles; BCAM 7, de rotación en tierras de cultivo; y BCAM 8, de porcentaje mínimo de barbecho, en la que se anima a los estados miembros que ofrezcan más flexibilidad para su cumplimiento. Además de estos cambios específicos, Bruselas plantea que los Estados miembro puedan eximir a determinados cultivos, tipos de suelo o sistemas agrícolas del cumplimiento de los requisitos sobre labranza, cobertura del suelo y rotación o diversificación de cultivos (respectivamente, BCAM 5, 6 y 7). También será posible establecer exenciones específicas para permitir el arado y restaurar pastos permanentes en zonas de la Red Natura 2000 en caso de que sufran daños debido a depredadores o especies invasoras (BCAM 9).

La Comisión ha concluido que ahora es «de suma importancia» que el Consejo y el Parlamento Europeo, como colegisladores, lleguen a un acuerdo sobre la propuesta legislativa presentada para garantizar a los agricultores que estas nuevas medidas pueden aplicarse «lo antes posible».

 

Positivas pero insuficientes.

Las organizaciones agrarias ASAJA, COAG y UPA han reconocido que las propuestas de la Comisión Europea para simplificar la PAC son positivas, pero al mismo tiempo las califican de insuficientes. El director de ASAJA en Bruselas, José María Castilla, ha declarado que las medidas van «por el buen camino pero son insuficientes». Entre los aspectos positivos, Castilla ha valorado la retroactividad en alguna de las flexibilizaciones n los requisitos ambientales o la posibilidad de modificar los planes estratégicos nacionales de la PAC dos veces al año. Sin embargo, ha lamentado que la propuesta solamente suavice determinados controles para explotaciones de menos de 10 hectáreas y ha defendido que se extienda la medida a más agricultores.

Fuentes de COAG han apuntado que la propuesta de la Comisión no aborda la competencia «desleal» de las importaciones de terceros países, considerado uno de los grandes problemas de la agricultura española. El documento «tampoco hace mención alguna al mecanismo de regulación del mercado para garantizar unos precios rentables para los agricultores», según la organización. Sobre las medidas de flexibilidad en las prácticas agrarias y medioambientales y la condicionalidad, COAG ha afirmado que, desde el inicio, la nueva PAC ha añadido «capas burocráticas que han complicado la gestión al agricultor de forma innecesaria», sin responder a sus necesidades ni a los retos medioambientales. La organización ha precisado que habrá que ver cómo las nuevas propuestas se aplican en España, puesto que se deja «bastante margen» de actuación a los países.

La vicesecretaria general de UPA, Montserrat Cortiñas, ha considerado «positivo que la Comisión haya movido ficha», «un éxito de las movilizaciones de los agricultores en todos los países». «La Comisión ha visto que hay que simplificar las medidas de condicionalidad reforzada, que además se pueden simplificar sin perder garantías ambientales ni de control», ha afirmado Cortiñas. La responsable ha expresado su interés en que algunas medidas planteadas, como las referidas a la rotación de cultivos o los barbechos en el regadío, se apliquen en la campaña de la PAC actualmente en vigor.