Víctor Arribas

VERDADES ARRIESGADAS

Víctor Arribas

Periodista


Entonces empezó todo

05/11/2023

Los españoles no fuimos conscientes en aquél momento del cambio que nuestro país iba a experimentar desde ese día. Fue el 22 de julio de 2000, entre chapuzones en la piscina y mojitos, un domingo caluroso en el que estábamos más pendientes de la final del Gran Hermano que del congreso que celebraba el segundo partido político del país, el PSOE. Tampoco era muy apasionante, la verdad: Bono era el favorito para hacerse con el poder en esta vieja formación política que tanto hizo por el desarrollo de los derechos de los españoles en la primera parte de la etapa democrática. Aunque también se habían presentado a las elecciones internas Matilde Fernández y Rosa Díez, a la "final" habían llegado el presidente manchego, muy respetado por sus victorias electorales en su región, y un desconocido militante que no tenía nada que perder... pero tenía un proyecto para el país que aún hoy sigue implantándose con lluvia fina y poco respeto por las tradiciones, contando la legalidad democrática como una de las más necesarias. Por nueve votos ganó Rodríguez Zapatero a Bono y a España, hoy sí, ya no la conoce ni la madre que la parió. La frase de Guerra, multiplicada por mil. Un Bono, curiosamente, ahora mudo, que parece sepultado por la lápida de la vergüenza si es que no está abducido por la corriente continua que se ha adueñado de las siglas a las que representó como ministro y presidente del Congreso. "El 1-O es un golpe de Estado tan peligroso como el de Tejero, tan grave o más", me contestó en una entrevista en televisión el 5 de octubre de 2017. Hoy, don José, admirado presidente, nada de lo que hizo España para defenderse del golpe de Estado vale un comino. Y se echa de menos su voz.

Pero a lo que íbamos. La postura de Zapatero hoy, la que explica cada vez que tiene delante un micrófono, confirma que lo comenzado en sus dos mandatos, el segundo de los cuales se vio abortado por su ceguera económica, no terminó en 2011. Una década después, lo que él empezó a construir, una ingeniería social, institucional y territorial que nos ha traído hasta aquí, está más cerca de culminar. Un proyecto de exclusión del adversario y de ensalzamiento de cualquier tesis que contribuya a horadar poco a poco lo que todos nos hemos dado durante el último medio siglo. Aprobar lo que venga de Cataluña sea lo que sea. Aquella estrategia del Tinell, que ha culminado en lo que ahora estamos a punto de ver, que como todos los actores en liza repiten constantemente no es más que el punto de partida de algo mucho más ambicioso que cargarse la ley y la Constitución para que mil o dos mil personas queden impunes. Mientras usted y yo asumimos nuestras responsabilidades incluso cuando nos saltamos un semáforo en rojo, los delitos de terrorismo, malversación, sedición y tantos otros van a ser borrados del historial de los que cometieron el golpe al que aludía don José. Por una investidura.